La Semilla de Chucky: Cien por cien parodia

Poster de La Semilla de Chucky

Título original: Seed of Chucky.
País: Estados Unidos.
Año: 2004.
Director: Don Mancini.
Guión: Don Mancini.
Reparto: Jennifer Tilly, Brad Dourif, Billy Boyd, Redman, Hannah Spearritt, John Waters, Steve West.
Duración: 87 minutos.

Un muñeco parlante algo andrógino es utilizado por un ventrílocuo que lo encontró en un cementerio de Estados Unidos. No trata muy bien al muñeco que es un buenazo a pesar de sus sueños de asesino en serie que tiene y un buen día este le da esquinazo para volver a Estados Unidos en busca de sus padres. Y es que, tras ver en televisión a los muñecos Chucky y Tiffany y una marca del primero que él también tiene, llega a la conclusión de que los diabólicos, protagonistas de una cinta sobre la leyenda del muñeco diabólico junto a Jennifer Tilly (homenaje a la propia cuarta entrega de la saga), son sus progenitores.

Glen-Glenda en La Semilla de Chucky

Una vez en Hollywood no tarda en encontrarlos y con ayuda del famoso colgante con el que el asesino Charles Lee Ray hacía vudú y que Chucky quería recuperar en “La Novia de Chucky” les devuelve a la vida. Su andrógina semilla se convertirá en Glen/Glenda ya que para Tiffany el muñeco es una niña y para Chucky un niño y mientras ella no quiere que mate, él prefiere que siga sus pasos.

Por otro lado está Jennifer Tilly, haciendo de ella misma, intentando conseguir un papel porque en Hollywood no le ofrecen nada decente y un hombre. Los muñecos acabarán en su casa martirizándola de varias maneras mientras el reguero de sangre comienza en el mismo momento en el que Chucky y Tiff vuelven a la vida.

Tiffany y Chucky en La Semilla de Chucky

Don Mancini, creador de la saga, se lo guisa y se lo come en este quinto filme de la serie, hasta el momento porque en este 2013 saldrá directamente en DVD “La Maldición de Chucky” (The Curse of Chucky), mejor que la película anterior donde hay más humor y mucho de parodia con una Jennifer Tilly riéndose de ella misma y con algún guiño a la saga.

Jennifer Tilly en La Semilla de Chucky

Hay sangre, hay humor y un argumento medianamente entretenido para aguantar hora y media con él. No es una maravilla, tras la cuarta película la saga perdió su identidad inicial pero al menos no aburre y tiene más luces que sombras.