Dieta Mediterránea: Historia de un trío

Poster de Dieta MediterraneaTítulo original: Dieta Mediterránea.
País: España.
Año: 2009.
Director: Joaquín Oristrell.
Guión: Joaquín Oristrell, Yolanda García Serrano.
Reparto: Olivia Molina, Alfonso Bassave, Paco León, Carmen Balagué, Roberto Álvarez, Jesús Castejón, Jordi Martínez, Dolo Beltrán, Usun Yoon.
Duración: 100 minutos.

Las vidas de Sofía (Olivia Molina), Frank (Alfonso Bassave) y Toni (Paco León) quedan ligadas el día que ella nace en la barbería del pueblo. Los padres de Sofía, Loren (Carmen Balagué) y Ramón (Roberto Álvarez), tienen un bar y les va bastante bien con su cocina, cocina en la que Sofía se mete desde bien pequeña.

Olivia Molina, Carmen Balagué y Roberto Álvarez en Dieta Mediterránea

Rebelde como es, la chica pasa de estudiar y quiere ser cocinera, pero no una cualquier sino la mejor y eso es lo que le promete Frank que será y le ayudará para ello. Claro que también está Toni, el protector de la chica, enamorado de ella hasta las trancas.

Y mientras Sofía va triunfando de la cocina del local de sus padres, a la de otros lugares, el trío protagonista consigue el balance perfecto para su vida con eso mismo, un trío, porque Toni quiere a Sofía y Sofía le quiere a él. Pero es que Frank, que no es de los que se compromete, también quiere estar con Sofía y Sofía con él, y al final ocurre lo inevitable y los problemas por ello.

Olivia Molina, Alfonso Bassave y Paco León en Dieta Mediterránea

Narrada en voz en off por la hija de Sofía (Dolo Beltrán), quien de buenas a primeras ya dice que su madre es la mejor cocinera del mundo, “Dieta Mediterránea” es un drama sobre la situación de tres personas que no saben estar separadas y cuyo extraño arreglo no entiende nadie pero que acaban llegando donde llegan sobre todo por el sueño de Sofía gracias al trabajo y al entendimiento entre los tres. Los protagonistas eligen no reprimirse mientras viven rodeados de personas que sí lo hacen.

No es una gran película y aunque empieza fuerte con el tema de la comida, esa parte se deja muy de lado en segmentos del filme para centrarse en la relación del trío. El reparto está bien en sus papeles, cierto es, y me ha gustado el uso de la voz en off para narrar partes de la historia y determinadas transiciones para que el paso del tiempo resulte natural así como esa conclusión de que la vida son momentos como los cuatro sabores que hay: ácidos, salados, amargos y dulces.