Taxi Driver: El taxista que odia la decadencia

Poster de Taxi Driver

Título original: Taxi Driver.
País: Estados Unidos.
Año: 1976.
Director: Martin Scorsese.
Guión: Paul Schrader.
Reparto: Robert De Niro, Cybil Shepherd, Jodie Foster, Albert Brooks, Harvey Keitel, Peter Boyle, Leonard Harris.
Duración: 110 minutos.

Travis Bickle (Robert De Niro) escribe en su diario y nos cuenta, con voz en off, sus pensamientos. Estuvo en Vietnam, le suele doler la cabeza muy a menudo y no puede dormir por las noches por lo que busca un trabajo con el que llenar esa franja del día.

Robert De Niro y Cybil Shepherd en Taxi Driver

Travis se convierte en taxista no importándole a quién llevar en el taxi ni tampoco en qué zona de Nueva York trabajar. Lo que no le gusta nada es la decadencia y la mugre que según él hay por toda la ciudad: prostitutas, chulos, criminales, mentirosos, yonkis…

Un día se fija en una chica, Betsy (Cybil Shepherd), que trabaja en la campaña de un senador que se quiere presentar a candidato a la presidencia y la invita a salir. Claro que la lleva a ver una de las películas X con las que él disfruta y ella no se lo toma nada bien.

Travis decide comprarse unas cuantas armas y parece que su objetivo es el senador aunque al final decide intentar salvar a una cría prostituta llamada Iris (Jodie Foster) para sacarla de ese mundo que él tanto odia.

Robert De Niro en Taxi Driver

Robert De Niro hace un gran papel en “Taxi Driver” donde le toca hacer de desquiciado mental. Creo que es un acierto conocer al personaje por sus pensamientos porque así nos hacemos una idea de cómo es y de lo que le puede suceder antes de ver algún comportamiento extraño de su parte.

Fue nominada a cuatro Oscars en 1977 incluyendo Mejor Película, Mejor Actor, y Mejor Actriz Secundaria para Jodie Foster, excesiva nominación me parece a mí. Lo cierto es que la primera parte de la película me parece mejor que la segunda, pero el filme hace un buen recorrido por la psicología de su protagonista, su inestabilidad y sin explicar el por qué de nada lo deja bastante claro.

Lo mejor de esta película, en mi opinión, es la interpretación de De Niro además del buen guión de Paul Schrader y su final, que realmente me pareció curioso e irónico. De todas formas no creo que sea una película tan notable como para que se le haya dado tanto bombo desde su estreno. Pero se deja ver.