Prisioneros, o cómo el secuestro de unas niñas destapa otras historias

Poster de Prisioneros

Título original: Prisoners.
País: Estados Unidos.
Año: 2013.
Director: Denis Villeneuve.
Guión: Aaron Guzikowski.
Reparto: Hugh Jackman, Jake Gyllenhaal, Paul Dano, Melissa Leo, Maria Bello, Terrence Howard, Viola Davis, Dylan Minette, Zoe Borde, Wayne Duvall, Daid Dastmalchian, Len Cariou, Erin Gerasimovich, Kyla Drew Simmons.
Duración: 150 minutos.

Otro preestreno me llevó a la sala de cine y además para ver una película que tenía en mi lista porque tras ver el trailer me parecía que pintaba muy bien.

Día de Acción de Gracias. En un suburbio el matrimonio Keller va a cenar a casa de sus amigos y vecinos los Birch. La hija pequeña de los Keller, Anna (Erin Gerasimovich), quiere que la hija pequeña de los Birch, Joy (Kyla Drew Simmons) le ayude a encontrar su silbato rojo, ese que su padre, Keller (Hugh Jackman) le dio para que lo usase si estaba en peligro. sus padres acceden siempre y cuando su hijo mayor y la hija mayor de sus amigos las acompañen. Claro que, al cabo de un rato se dan cuenta de que no han avisado a sus hermanos y que están desaparecidas.

Hugh Jackman y Maria Bello en Prisioneros

El hijo de los Keller (Dylan Minette) entonces dice que unas horas antes las niñas querían jugar junto a una autocaravana que estaba aparcada en la calle frente a una casa en la que no vivía nadie y que había alguien dentro que las observaba, seguro. Así que, por católico que Keller Dover se considere, cuando su mujer Grace (Maria Bello) tiene la desfachatez de decirle que pensaba que con él estaban seguros, Keller decide ir a por quien conducía la autocaravana, a quien la policía, con el detective Loki (Jake Gyllenhaal) a la cabeza, ya había tenido detenido.

El chico, de nombre Alex (Paul Dano), vive con su tía Holly (Melissa Leo) quien afirma que su sobrino tiene la inteligencia de un chico de diez años. Pero Keller sigue pensando que Alex sabe dónde están las niñas y lo retiene y tortura con el beneplácito de Franklin Birch (Terrence Howard) aunque este tenga remordimientos.

Viola Davis, Jake Gyllenhaal y Terrence Howard en Prisioneros

Loki seguirá investigando destapando otras historias que a priori no le parecen importantes para el caso que tiene entre manos, y Keller seguirá intentando que Alex hable y le diga dónde están Anna y Joy, mientras su familia se derrumba.

Seguramente “Prisioneros” me hubiese gustado más si no fuera un filme tan previsible. El guión está plagado de información que hace que se puedan unir los puntos sin problema adelantándose así a lo que sucede después. También he de decir que le sobra media hora y que no sé que pretende metiendo la religión de por medio porque si el personaje de Keller es tan devoto que para matar un ciervo reza ¿espera llegar a su Paraíso torturando a un chico sin tener pruebas de nada? Y, no lo puedo evitar, pero Loki me puso nerviosa por esas luces y sombras en lo que a competencia se refiere. Aún sigo preguntándome si su tick nervioso con los ojos era queriendo (¿para qué?) o es que Jake Gyllenhaal lo tiene.

Melissa Leo y Paul Dano en Prisioneros

A ver, que no se me malinterprete, “Prisioneros” no es mala pero tampoco le daría un notable. Sí he de alabar la fotografía de ese lúgubre barrio donde se lleva a cabo la historia y las interpretaciones de Hugh Jackman, Paul Dano y la gran (que lo es y lo demuestra) Melissa Leo.

Esperaba que la película me sorprendiera y se ha quedado lejos de hacerlo. Se puede ver, por supuesto, repito que no es mala, pero creo que su previsibilidad hace que quien se espera el pastel acabe saliendo un poco de la película y, es una pena.