127 Horas: Atrapado en el cañón

Poster de 127 Horas

Título original: 127 Hours.
País: Estados Unidos, Reino Unido.
Año: 2010.
Director: Danny Boyle.
Guión: Danny Boyle, Simon Beaufoy.
Reparto: James Franco, Kate Mara, Amber Tambly, Treat Williams, Kate Burton, Lizzy Caplan, Clémence Poésy, Sean Bott.
Duración: 94 minutos.

Es viernes cuando Aron Ralston (James Franco), ingeniero de profesión pero aventurero nato, coge su coche para ir a Canyonland, Allí temprano despierta el sábado por la mañana cuando coge su bici para recorrer parte de esa parte desértica de Utah antes de que tenga que dejarla para seguir a pie hasta su destino, el  cañón Blue John.

James Franco en bici en 127 Horas

Su camino solo lo ve interrumpido al encontrarse con dos chicas perdidas a las que lleva hasta el cañón que quieren ver y con las que pasará un divertido rato. Lo peor de su jornada llega cuando descienda hacia el Blue John y una piedra le atrape el brazo derecho.

Aron solo iba a pasar una jornada allí así que no tiene apenas comida ni ropa de abrigo y su cantidad de agua se reduce a algo menos de una botella de medio litro. Pero ideas tiene para intentar que la piedra ceda y poder liberar un brazo que cada vez siente menos. La soledad, la sed, el hambre y la impotencia hacen que empiece a tener determinados recuerdos y visiones y se pregunte por qué no avisó a nadie de a dónde iba para en caso de que algo le pasara pudieran ir a buscarle.

El título de la película hace referencia a las horas que Aron Ralston estuvo en ese cañón porque “127 Horas” está basada en un hecho real que su protagonista contó en el libro “Between a Rock and a Hard Place” (Entre una Roca y un Sitio Duro).

James Franco atrapado en 127 Horas

Nominada a seis Oscar en 2011, excesiva la de Mejor Película en mi opinión, lo mejor de “127 Horas” lo encontramos en la dirección por cómo Danny Boyle nos muestra ciertas cosas como la cantidad de agua que le queda a Aron o ese gran monólogo en plan show matinal que se pega; en la fantástica fotografía, porque el paisaje lo vale; en la música de A.R. Rahman, que es un gran acompañamiento; y en el trabajo de James Franco mostrando el esfuerzo y la desesperación de la situación.

La película se deja ver aunque sí que eché de menos que me transportara a ese pequeño espacio con el protagonista y creo que es culpa de los flashbacks que me parecen más de relleno que otra cosa. La resolución de la historia me pareció de lo mejor de la película también.