Malavita: Una buena idea desarrollada de forma floja

Poster de Malavita

 

Título original: The Family.
País: Estados Unidos, Francia.
Año: 2013.
Director: Luc Besson.
Guión: Luc Besson, Michael Caleo.
Reparto: Robert De Niro, Michele Pfeiffer, Dianna Agron, John D’Leo, Tommy Lee Jones, Domenick Lombardozzi, Jimmy Palumbo, Vincent Pastore, Jon Freda, Stan Carp, Christopher Craig, Oisin Stack.
Duración: 111 minutos.

La familia Manzoni lleva tiempo escapando de la mafia neoyorkina desde que el cabeza de familia, Giovanni (Robert De Niro) decidiera contarle a los federales lo que sabía. Desde ese momento su cabeza pasó a valer 20 millones de dólares y con el Programa de Protección de Testigos ha estado ilocalizable para quienes le buscan.

Pero Giovanni es un gángster de pura cepa y su familia de armas tomar así que no acaban de poder asentarse en un sitio. Llegan a Normandía bajo el apellido Blake. Giovanni será Fred y le dará por escribir, su mujer Maggie (Michelle Pfeiffer) se interesará por el lugar, su hija Belle (Dianna Agron) mostrará su lado psicópata con quienes se metan con ella aunque descubrirá a su primer amor, y su hijo Warren (John D’Leo) trapicheará en el instituto.

John D'Leo, Michelle Pfeiffer y Dianna Agron en Malavita
De la manera más tonta, Don Luchese (Stan Carp) dará con ellos y ni los federales que les protegen lo verán venir. La familia tendrá que estar más unida que nunca para evitar que acaben con ella porque la mafia no se anda con chiquitas.

Basada en el libro “Malavita” de Tonito Benacquista, la película presenta una buena idea pero el resultado final es muy flojo. No sé cómo será la novela de Benacquista pero el guión deja bastante que desear, básicamente porque en cuatro momentos ya sabes cómo se las gastan cada uno de los cuatro miembros de la familia y poco más acaban haciendo hasta el final, que es lo mejor con diez minutos de algo de acción, que se queda corta.

Robert De Niro y Tommy Lee Jones en Malavita

El personaje de De Niro se lleva prácticamente el protagonismo a lo largo del metraje de “Malavita”, a Michelle Pfeiffer no le sacan partido alguno y una se queda con las ganas de ver su escena de confesión en la Iglesia, la historieta de amor de la hija no pinta nada de nada y cuando le quieren dar un toque sentimental queda todo muy artificial y frío. Y el hijo… Bueno, la verdad es que es el simpático de la familia aunque podía haber trapicheado mucho más.

Total que en vez de sacar provecho a la historia, “Malavita” se queda en más bien poco haciéndose su primera hora algo larga e incluyendo subtramas sobrantes como la ya mencionada historia de amor o la particular guerra de Giovanni por el agua potable. Se podía haber contado todo mucho mejor.

Floja, la verdad.