Mary Poppins, tal vez el mayor clásico Disney no animado

Poster de Mary Poppins

Título original: Mary Poppins.
País: Estados Unidos.
Año: 1964.
Director: Robert Stevenson.
Guión: Don DaGradi, Bill Walsh.
Reparto: Julie Andrews, Dick Van Dyke, David Tomlinson, Glynis Johns, Karen Dotrice, Matthew Garber, Hermione Baddeley, Reta Shaw, Arthur Treacher, Reginald Owen, Ed Wynn, Jane Darwell, Arthur Malet.
Duración: 135 minutos.

“Viento del este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino qué irá a a suceder, más lo que ahora pase ya pasó otra vez”.

Julie Andrews en Mary Poppins

Lo que ha de venir es Mary Poppins (Julie Andrews), una niñera mágica capaz de sentarse en una nube y de transportarse volando con su paraguas por el cielo londinense. El señor Banks (David Tomlinson) busca niñera para enderezar a sus hijos Jane (Karen Dotrice) y Michael (Matthew Garber) que sacan de quicio a todas las cuidadoras que aparecen por su casa. Mary Poppins quita a toda su competencia y se queda como única candidata y de buenas a primeras ya hace que a los niños les guste y es que, con un poco de azúcar la píldora pasa mejor y ordenar la habitación es cosa de un chasquido de dedos.

Pero, a pesar de lo que podíamos pensar de niños cuando veíamos “Mary Poppins”, y parafraseando a Emma Thompson en “Al Encuentro de Mr. Banks”, filme que me ha hecho querer volver a ver el filme y estrenar de una vez por todas el DVD de la 45 edición que me compré hace unos años, Mary Poppins no va a salvar a los niños Banks, sino a su padre.

Fotograma de Mary Poppins

Los niños parecen incorregibles pero Mary Poppins (nunca solo Mary) entre sus canciones, sus excursiones mágicas y sus lecciones de vida, les corrige enseguida; pero el señor Banks es quien realmente necesita disfrutar de su existencia y de aprovecharla, así como de ver más allá de su horario establecido.

Pero no se queda ahí la historia, porque también hay una crítica bien grande al sistema con esa gran escena en el banco y el pánico que hay cuando Michael no quiere dejar allí sus dos peniques porque son suyos y prefiere aprovecharlos de otra manera.

Sí, cuando eres pequeño ves “Mary Poppins” de otra manera, alucinas con la parte de los dibujos animados y se te quedan las típicas canciones. Pero cuando la ves con ojos de adulto “Mary Poppins” es aún mejor de lo que la recordabas y que conste que, gustándome, hacía como 20 años que no la volvía a visionar, y tengo treinta y uno.

Dick Van Dyke y Julie Andrews en Mary Poppins

Julie Andrews debutó en el cine con este filme y se llevó el Oscar a la Mejor Actriz, la película ganó cinco en total, por una más que brillante interpretación. Dick Van Dyke hace un papel muy simpático y David Tomlinson borda el suyo también. La música es genial y muchas de las canciones tienen mucho significado.

“Mary Poppins” es un musical en toda regla, no recordaba que se cantara tanto en ella, y los números son largos pero enganchan. La parte en la que se mezclan la imagen real con la animación está muy bien llevada pero una de las secuencias cumbres para mí de la película es la de las chimeneas.

Glynis Johns y David Tomlinson en Mary Poppins

Sí, tal vez “Mary Poppins” sea el mayor clásico no animado, salvo esos dieciocho minutos de mezcla, de la factoría Disney y hay que darle las gracias al señor Walt Disney por esa promesa que hizo a sus hijas de conseguir llevar la historia a la pantalla y a P.L. Travers por haber creado a este personaje que es parte de la cultura popular por derecho propio.

“Mary Poppins” es supercalifragilisticaespialidosa, “Mary Poppins” es muy grande. Y más que muy recomendable, esta vez diré que esta película es de visión obligada. Este año cumple cincuenta años y desde luego que sigue en plena forma.