Los Puentes de Madison: Enamoramiento en la madurez

Poster de Los Puentes de Madison

Título original: The Bridges of Madison County.
País: Estados Unidos.
Año: 1995.
Director: Clint Eastwood.
Guión: Richard LaGravenese.
Reparto: Meryl Streep, Clint Eastwood, Annie Corley, Victor Slezak, Jim Haynie, Michelle Benes, Sarah Kathryn Schmitt, Christopher Kroon, Phyllis Lyons.
Duración: 135 minutos.

Cuando Francesca Johnson (Meryl Streep) muere, sus hijos Carolyn (Annie Corley) y Michael (Victor Slezak) van a la lectura del testamento sin saber que descubrirán el secreto mejor guardado de su madre, una infidelidad ocurrida en los cuatro días que ellos y su padre Richard (Jim Haynie) pasaron a la Feria de Ganado de Iowa en 1959.

Perdido estaba el fotógrafo de National Geographic Robert Kincaid (Clint Eastwood) cuando Francesca, una ama de casa aburrida de su vida que aparcó sus sueños para formar una familia tras dejar su Bari natal e ir a Estados Unidos con su después marido, se presta a acompañarle a uno de los famosos puentes del condado de Madison.

Meryl Streep y Clint Eastwood en Los Puentes de Madison

La chispa no tarda en encenderse y ni Francesca puede disimular la atracción que empieza a sentir hacia Robert, ni él lo que siente por ella. Es prácticamente amor a primera vista y el excesivo calor del verano de Iowa no ayuda a apaciguar su fuego interno. ¿Será capaz Francesca de dejar su vida y su familia atrás?

“Los Puentes de Madison” se basa en la novela del mismo nombre, “The Bridges of Madison County” en el original, escrita por Robert James Waller y nos narra una historia de amor fugaz por una parte y perdurable por otra.

Meryl Streep fue nominada al Oscar ala Mejor Actriz por su interpretación en la que realmente muestra a la perfección las dudas y deseos que acarrea su personaje y Clint Eastwood interpreta de buena forma a un buenazo.

Victor Slezak y Annie Corley en Los Puentes de Madison

Me ha gustado más esta segunda vez que la he visto ya que cuando la vi nada más salir en VHS en 1996, el filme me pareció un auténtico coñazo. Aunque, hay edades y edades para entender y disfrutar de ciertas películas. Eso sí, creo que tiene más duración de la necesaria y que llega a ser aburrida en ocasiones por culpa de algunas escenas extremadamente largas.

Ahora, admito que es la primera vez que lloro con una película sin ni tan siquiera tener ganas para ello, pero las lágrimas en su parte final empezaron a salirme solas. Se deja ver y tiene buenos diálogos en general.