RoboCop (2014): Yo robot

Poster de Robocop 2014

Título original: RoboCop.
País: Estados Unidos.
Año: 2014.
Director: José Padilha.
Guión: Joshua Zetumer.
Reparto: Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Jennifer Ehle, Jay Baruchel, Abbie Cornish, Jackie Earle Haley, Aimee Garcia, Samuel L. Jackson, Michael K. Williams, Marianne Jean-Baptiste, John Paul Ruttan, Patrick Garrow, K. C. Collins, Daniel Kash.
Duración: 117 minutos.

Al detective de la policía de Detroit Alex Murphy (Joel Kinnaman) le dejan gravemente herido, tanto que la única forma de salvarle es que le conviertan en robot en la compañía OmniCorp, donde el doctor Dennet Norton (Gary Oldman) lleva a cabo su investigaciones y que pertenece a Raymond Sellars (Michael Keaton).

Joel Kinnaman y Gary Oldman en RoboCop 2014

Clara (Abbie Cornish), la mujer de Alex da su consentimiento pero cuando Alex despierta y ve que lo único que queda de él es el cerebro, la cara, los pulmones y poco más, dice que prefiere morir. Aunque, le convencen de lo contrario y así pasará a ser un superpolicía. Claro que, aunque a Norton no le guste, debe hacerle unos ajustes por petición de Sellars.

Pero como nunca hay que subestimar el libre albedrío, Alex tratará de acabar con la investigación que había empezado junto con su compañero Jack Lewis (Michael K. Williams) y vengarse de quienes casi acaban con él. Aunque, finalmente tratará de reunirse con su familia e impedir que los planes de Sellars sigan adelante. Y es que ¿qué es mejor que un héroe?

No puedo comparar esta secuela con la “RoboCop” original de 1987 porque no tengo seguro que haberla visto quitando algún trozo, pero sí que puedo afirmar que esta película es bastante mala para mi gusto por varias razones. La primera es el guión que hace aguas por todos lados y que en ocasiones abusa de las frases estúpidas del tipo “jugamos a poli malo y RoboCop” (no comment).

Joel Kinnaman en RoboCop 2014

La segunda es el ritmo de la narración ya que empieza situándonos con una excelente idea sobre robots que tratan de poner la paz en el mundo gracias a la tecnología proviniente de Estados Unidos de una manera bastante cuestionable, para después extenderse sobremanera con la misión de Murphy y Lewis, el intento de asesinato del primero y su transformación en RoboCop. Y, finalmente porque la historia en vez de centrarse en un solo frente quiere abarcar tanto que deja cortos la mayoría.

Uno de dichos frentes es el referido a la conversión de Alex, su sufrimiento interno y el de su familia que se toca muy por encima y queda muy pobre, y más teniendo que cuenta que siendo lo que acaba siendo su mujer y su hijo siguen queriendo tenerle a su lado cueste lo que cueste. No se podía esperar menos, de todas formas.

Y entre todos esos temas que nos quieren contar en el filme, hay hasta una crítica a los medios de comunicación en los que solo se habla de lo que quieren y que tergiversan los hechos a su antojo. Tal vez sea de lo mejor de la película ver a Samuel L. Jackson en un programa que cuenta los hechos desde el principio, no ciñiéndose a la realidad, en la piel de Pat Novak, censurando a diestro y siniestro lo que no es apto para sus espectadores.

Gary Oldman y Michael Keaton en RoboCop 2014

En definitiva, no se podía esperar nada bueno primero cuando en vez de los rugidos del león de la Metro se oyen gorgoritos al inicio de la película y cuando una persona se pone a tocar el “Concierto de Aranjuez” guitarra española en mano robótica. Y es más ¿por qué ese parecido con Batman?

“RoboCop” es mala, lenta, aburrida en ocasiones y totalmente prescindible. Al menos Joel Kinnaman le intenta poner sentimiento pero el guión no le daba para más.