Sed de Mal: Investigación en la frontera

Poster de Sed de Mal

Título original: Touch of Evil.
País: Estados Unidos.
Año: 1958.
Director: Orson Welles.
Guión: Orson Welles.
Reparto: Charlton Heston, Orson Welles, Janet Leigh, Marlene Dietrich, Harry Shannon, Joseph Calleia, Mort Mills, Ray Collins, Akim Tamiroff, Victor Millán, Valentín De Vargas, Dennis Weaver, Joseph Cotten.
Duración: 85 minutos.

Con ese plano secuencia, considerado como uno de los mejores, si no el mejor, de la historia del cine, se abre “Sed de Mal”, filme que está basado en la novela de Whit Masterson “Badge of Evil” (La Placa de la Maldad), que Orson Welles adaptó para la gran pantalla, dirigió y coprotagonizó.

La historia nos lleva a la frontera de México y Estados Unidos. Una bomba explota matando a un hombre y a una mujer mientras el detective mexicano Mike Vargas (Charlton Heston) y su mujer Susie (Janet Leigh) son testigos. Como la bomba procede de México, Vargas se involucrará en la investigación junto a los estadounidenses Pete Gould (Harry Shannon), el jefe de la Policía, el Fiscal del Distrito Adair (Ray Collins), el capitán de la Policía Hank Quinlan (Orson Welles) y su ayudante Pete Menzies (Joseph Calleia).

Fotograma de Sed de Mal

Pero la investigación se le empieza a descuadrar a Vargas cuando parece que se colocan pruebas incriminatorias contra el principal sospechoso, Manelo Sánchez (Victor Millán), por lo que Vargas comienza a pensar que Quinlan ha podido resolver más de no de sus casos colocando pruebas falsas.  Eso le llevará a trabajar junto con el ayudante del fiscal, Al Schwartz (Mort Mills) para tratar de descubrir si está en lo cierto o no.

¿Dónde queda la bomba en todo esto? En realidad es lo de menos, ya que el filme trata principalmente sobre la persecución de Vargas contra Quinlan y lo que eso le puede acarrear en su vida personal.

Hay que quitarse el sombrero ante el señor Orson Welles por su forma de dirigir y por cómo actuando llenaba la pantalla. “Sed de Mal” está llena de grandes planos y secuencias, no solo la inicial porque la final es fantástica, y los matices de las mismas brillan más, curiosamente, en blanco y negro.

Marlene Dietrich y Orson Welles en Sed de Mal

Pero admito haberme aburrido con la película porque a pesar de que tiene su intriga y de que hace una perfecta psicología de, principalmente, Hank Quinlan, para mí “Sed de Mal” tiene sus momentos de bajón y eso en una película de apenas hora y media de duración no debería permitirse. Todo pasa por algo, sí, pero el rollo de Susie en el motel y demás me parece muy sobrante y se estira mucho también la historia de Joe Grandi (Akim Tamiroff), el mafioso del lugar.

Pero “Sed de Mal” es un clásico sin lugar a dudas y merece la pena verse por cómo está hecha. Ahora, Charlton Heston de mexicano pase, pero ¿Marlene Dietrich?