Canción de Cuna para un Cadáver: ¿Loca o aterrorizada?

Poster de Canción de Cuna para un Cadáver

Título original: Hush… Hush, Sweet Charlotte.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1964.
Director: Robert Aldrich.
Guión: Henry Farrell, Lukas Heller.
Reparto: Bette Davis, Olivia de Havilland, Joseph Cotten, Agnes Moorehead, Victor Buono, Cecil Kellaway, Mary Astor, Wesley Addy, Bruce Dern.
Duración: 133 minutos.

Nunca se cogió al asesino, o asesina, de John Mayhew (Bruce Dern), quien murió en una fiesta en la mansión de Sam Hollis (Victor Buono) minutos después de decirle a su amante Charlotte Hollis (Bette Davis) que no iba a huir con ella y que se quedaba con su mujer Jewel (Mary Astor). Todos pensaron que Charlotte fue la culpable ya que descubrió el cadáver, y ella siempre pensó que su padre se cargó a su amado, cortándole la cabeza y la mano derecha.

Años después, la misma mansión está a punto de ser derruida y Charlotte, ya cincuentona, se niega a irse. En el lugar todos piensan que está loca a excepción de su fiel sirviente Velma (Agnes Moorehead). Para ayudarla a lograr su objetivo de quedarse con su casa y sus tierras, Charlotte trata de que su prima Miriam (Olivia de Havilland) vaya allí y hable con quien tenga que hablar. Y esta, a pesar de sus negativas acude al lugar donde el doctor, y viejo amigo de ambas, Drew (Joseph Cotten) también parece apoyar a Charlotte.

Bette Davis y Agnes Moorehead en Canción de Cuna para un Cadáver

Cosas extrañas empezarán a suceder en la casa, al tiempo que Charlotte sigue pensando que John está por allí y Velma empieza a tener algunas sospechas. Y es que Charlotte bien puede estar loca o su comportamiento indicar que vive aterrorizada. La historia, desde luego, es más complicada de lo que parece a simple vista.

“Canción de Cuna para un Cadáver” es una película de terror psicológico, podríamos decir, que está muy bien hecha contando con brillantes planos y un buen uso de las sombras para meternos en el ambiente de esa mansión en la que se desarrolla el 90% del metraje. La música es perfecta aunque eché de menos algún chirrido de puertas.

¿Qué se puede decir de Bette Davis? Que está fantástica en un personaje que tiene altos y bajos en su carácter. Olivia de Havilland cumplió más que bien con lo que le tocó interpretar pero he de decir que Agnes Moorehead simplemente se sale.

Olivia de Havilland y Joseph Cotten en Canción de Cuna para un Cadáver

“Canción de Cuna para un Cadáver” tal vez tenga una introducción algo extensa pero nada importa teniendo en cuenta que cuando entra en materia, la tensión que mantiene hasta el final, que es realmente bueno y de hecho lo que se puede querer esperar, es muy alta. De hecho, he de decir que no pude evitar aplaudir con ese final porque, por un momento pensé que las cosas no iban acabar como desearía que lo hicieran y como finalmente acabaron.

Muy recomendable.