La Costilla de Adán: Igualdad en clave de comedia

Poster de La Costilla de Adán

Título original: Adam’s Rib.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1949.
Director: George Cukor.
Guión: Ruth Gordon, Garson Kanin.
Reparto: Spencer Tracy, Katharine Hepburn, Judy Holliday, Tom Ewell, David Wayne, Jean Hagen, Eve March, Will Wright, Hope Emerson, Elizabeth Flournoy.
Duración: 101 minutos.

Doris Attinger (Judy Holliday) pilla a su marido Warren (Tom Ewell) con su amante Beryl Caighn (Jean Hagen) en el piso de esta y se lía a tiros con ellos. A pesar de no apuntar a ningún objetivo en concreto, hiere a su marido y se la detiene por intento de asesinato.

Cuando el matrimonio Bonner, Amanda (Katharine Hepburn) y Adam (Spencer Tracy), lee la noticia en el periódico, intercambian puntos de vista en el desayuno, ella como abogada y mujer y él como fiscal del distrito y hombre, sin llegar a un entendimiento. Su inofensiva conversación se tornará en una prueba para su más que bien avenido matrimonio cuando a Adam le den el caso y Amanda se presente como abogada de la acusada.

Spencer Tracy y Katharine Hepburn en La Costilla de Adán

A partir de ese momento se sucede una divertida batalla por la igualdad de sexos en clave de comedia aunque ya sabemos que en las guerras siempre hay vencedores y vencidos y no solamente el matrimonio de los protagonistas se resentirá, sino lo que el uno piensa de la otra y viceversa en cuestión de leyes.

“La Costilla de Adán” ni siquiera le hace falta chiste alguno para resultar divertida, porque desde el momento en que se ve a Doris Attinger mirar las instrucciones de su revólver, la sonrisa está más que asegurada hasta el final del largometraje.

Spencer Tracy, Judy Holliday y Katharine Hepburn en La Costilla de Adán

Muy bueno el guión, para mí adelantado a su tiempo por todo lo que plantea sobre la citada igualdad, brillantes y con muchísima química Katharine Hepburn y Spencer Tracy tanto dentro de plano como fuera de él, porque hay un par de momentos que parecen hechos para salvar la censura, y momentazos como algunas cosas que ocurren en el juicio, el vídeo casero sin más sonido que la narración de Kip Lurie (David Wayne), el vecino enamorado de Amanda a quien compone una pegadiza canción, o un final digno de recordar.

Muy entretenida, divertida y más que recomendable.