Una Conejita en el Campus: Floja comedia para ver y olvidar

Poster de Una Conejita en el Campus

Título original: The House Bunny.
País: 
Estados Unidos.
Año: 2008.
Director: Fred Wolf.
Guión: Karen McCullah, Kirsten Smith.
Reparto: Anna Faris, Emma Stone, Kat Dennings, Katharine McPhee, Rumer Willis, Dana Goodman, Kiely Williams, Kimberly Makkouk, Colin Hanks, Hugh Hefner, Tyson Ritter, Owen Benjamin, Sarah Wright, Christopher McDonald, Beverly D’Angelo.
Duración: 97 minutos.

Shelly (Anna Faris) es una conejita de Playboy que vive en la famosa mansión de Hugh Hefner (él mismo). Pero un buen día la echan de allí y acaba convirtiéndose en la prefectora de la hermandad Zeta que corre el riesgo de ser cerrada si las siete chicas que viven en ella no consiguen al menos a veintitrés más.

Fotograma de Una Conejita en el Campus

Las Zeta son todo lo opuesto a Shelly, ya que como su líder no oficial Natalie (Emma Stone) dice, son unas frikis que no consiguen ni que los chicos se acerquen a ellas. Pero inteligencia no les falta, lo que ni saben y de lo que parece que Shelly carece porque solo sabe de maquillaje, vestuario y supuestamente de atraer a chicos, aunque el que le gusta, Oliver (Colin Hanks), no sabe muy bien cómo tratar con ella.

Con la casa en peligro, las Zeta con Shelly al frente harán frente a la hermandad que les quiere arrebatar su hogar iniciando un cambio que dejará a todos boquiabiertos pero que les costará enfrentarse a ellas mismas porque ni son ni pretenden ser la clase de chicas que sus archienemigas sí que son.

“Una Conejita en el Campus” es una de esas comedias de título estúpido que si resultara divertida al menos haberla visto hubiese sido una mejor experiencia pero su guión hace bastantes aguas y la historia no cuenta nada nuevo, excepto que la protagoniza una conejita de Playboy que al final encuentra su sitio. Tiene un mensaje positivo en el fondo pero poco más, la verdad.

Colin Hanks y Anna Faris en Una Conejita en el Campus

Ciertamente esta película es de esas para ver y olvidar pero que si te la pierdes tampoco pasa nada. Prescindible.