Los Viajes de Gulliver: Un mal remake modernizado que no salva ni el apuntador

Poster de Los Viajes de Gulliver 2010

Título original: Gulliver’s Travels.
País: 
Estados Unidos.
Año: 2010.
Director: Rob Letterman.
Guión: Joe Stillman, Nicholas Stoller.
Reparto: Jack Black, Jason Segel, Chris O’Dowd, Emily Blunt, Amanda Peet, Billy Connolly, T.J. Miller, James Corden, Catherine Tate, Emmanuel Quatra.
Duración: 85 minutos.

Lemuel Guliver (Jack Black), al que todos llaman por su apellido, lleva trabajando diez años como repartidor del correo en un periódico neoyorkino . Está enamorado en secreto de Darcy Silverman (Amanda Peet) la jefa de la sección de viajes a la que en vez de pedir una cita, como era su intención, acaba convenciendo de que quiere pedir trabajo en su sección. Ella le da una oportunidad y le manda al Triángulo de las Bermudas donde Gulliver acaba naufragando en la isla de Lilliput.

Fotograma de Los Viajes de Gulliver 2010

Los lilliputienses son muy pequeños y piensan que Gulliver es un gigante y un monstruo pero les ayudará a combatir a sus enemigos, y hará que todos cambien de parecer menos el prometido de la princesa Mary (Emily Blunt), el general Edward (Chris O’Dowd) quien planeará una venganza contra el nuevo héroe que acaba transformando su hogar, mientras ayuda a Horatio (Jason Segel) a seducir a la princesa.

Si Jonathan Swift levantara la cabeza para ver qué han hecho con su obra, que data de 1726,  probablemente pondría el grito en el cielo. Ciertamente “Los Viajes de Gulliver” no empieza mal pero poco a poco, sin tardar demasiado, se acaba diluyendo en una historia que no resulta ni simpática. No aburre pero no aporta absolutamente nada y no la salva ni el apuntador de ser un bluf en toda regla.

La historia la modernizan, no solo por cómo es el personaje principal, sino por el cambio que llega a Lilliput y que no se desarrolla para nada. Y como se ve en el poster no lo consideraré spoiler, pero que incluyan un robot/transformer que encima acaba recordando por sus controles a un truño de propiedades mayúsculas como fue la infumable “Wild Wild West”, ya es pasarse de la raya.

Jason Segel y Emily Blunt en Los Viajes de Gulliver 2010

Tiempo perdido, a pesar de que no aburra como digo, que si pretende que Jack Black se luzca no lo consigue, ningún actor lo consigue en realidad. Prescindible totalmente.