Escondidos en Brujas: Dos asesinos y una ciudad pintoresca

Poster de Escondidos en Brujas

Título original: In Bruges.
País: 
Reino Unido, Estados Unidos.
Año: 2008.
Director: Martin McDonagh.
Guión: Martin McDonagh.
Reparto: Colin Farrell, Brendan Gleeson, Ralph Fiennes, Clémence Poésy, Thekla Reuten, Jordan Prentice, Eric Godon, Jérémie Renier, Elizabeth Berrington, Zeljko Ivanek, Ciarán Hinds.
Duración: 107 minutos.

Tras matar por accidente a quien no debía en su primer trabajo como asesino a sueldo, Ray (Colin Farrell) es enviado junto a su compañero Ken (Brendan Gleeson) a Brujas, lo que entusiasma al segundo por la belleza de la ciudad belga, pero odia el segundo porque para él Brujas es un “agujero de mierda”. Ken trata de que Ray vea el lugar con otros ojos mientras esperan órdenes de su jefe, Harry (Ralph Fiennes) desde Londres.

Brendan Gleeson y Colin Farrell en Escondidos en Brujas

Mientras llegan dichas órdenes Ken y Ray acaban conociendo a varias personas, entre ellas a una chica de nombre Chloë (Clémence Poésy) que es asistente de producción en una película en la que actúa un enano llamado Kevin (Jordan Prentice). Ray empezará a salir con Chloë encontrando en ella lo mejor de la ciudad, mientras Ken es informado por Harry del encargo que él mismo debe realizar pero como no le será nada fácil, el propio Harry viajará a la ciudad asegurando así el lío para los dos protagonistas.

Podríamos decir que “Escondidos en Brujas” es una comedia negra con tintes dramáticos que tiene un chispeante diálogo entre los dos protagonistas del largometraje aunque la propia ciudad en la que se encuadra se convierte en un protagonista más porque a pintoresca, de cuento de hadas para muchos, no le ganan muchas creo yo.

Fotograma de Escondidos en Brujas

El filme empieza muy bien, con unas conversaciones que no tienen desperdicio entre Ray y Ken, descubriendo lentamente por qué ambos han acabado donde su jefe ha querido y el tormento interior de Ray por lo que hizo sin querer. Ese buen ritmo se diluye hacia la primera hora de metraje con algunas cosas que tampoco aportan demasiado a la película, pero lo recupera después para llegar a un apoteósico final al que dureza no le falta, vaya que es algo bestia, pero que está muy bien como colofón a la historia.

Se me hizo algo largo, tal vez por esa bajada del ritmo, pero me entretuvo en líneas generales y está bastante bien sobre todo por su pareja protagonista que se compenetra muy bien y que tiene conversaciones, cuanto menos curiosas y divertidas. Recomendable.