Mi Nombre es Khan: Amor, odio, religión y crítica antirracista

Poster de Mi Nombre es Khan

Título original: My Name is Khan.
País: 
La India.
Año: 2010.
Director: Karan Johar.
Guión: Shibani Bathija.
Reparto: Shah Rukh Khan, Kajol, Arjan Aujla, Yuvaan Makar, Jimmy Shergill, Sonya Jehan, Zarina Wahab, Katie Amanda Keane, Kenton Duty, Michael Williams Arnold, Tanay Chedda, Benny Nieves, Arjun Mathur, Parvin Dabas.
Duración: 150 minutos.

Rizvan Khan (Shah Rukh Khan) es muy inteligente pero tiene el síndrome de Asperger. Cuando su madre Razia (Zarina Wahab) muere, Rizvan abandona La India y se marcha a San Francisco donde su hermano Zakir (Jimmy Shergill) vive con su esposa, Hasina (Sonya Jehan). Zakir contrata a Rizvan para que haga de comercial en su empresa de cosmética y así este conoce a Mandira (Kajol), la peluquera estrella del salón de belleza en el que trabaja.

Zarina Wahab en Mi Nombre es Khan

Aunque Rizvan encuentre mejor las palabras por escrito que diciéndolas, acaba conquistando a Mandira y se casan, siendo él todo un padre para el hijo de ella. Pero el 11-S llega y Rizvan, musulman, y su familia empiezan a sentir cómo se les empieza a tratar de otra manera. Un terrible acontecimiento hará que Mandira eche a Rizvan de su vida y que este intente por todos los medios reunirse con el presidente del país, primero George W. Bush, después Barack Obama, para decirle que su nombre es Khan y que no es ningún terrorista.

“Mi Nombre es Khan” es un drama con pinceladas de comedia y de romanticismo, porque a historia de amor es muy bonita, pero que tiene una gran carga crítica a cuenta del tema religioso. Primero porque los Khan son hindús musulmanes, razón por la que Zakir no acepta a su cuñada y repudia a su hermano; también porque se muestra cómo se pueden tergiversar las cosas en una mezquita, donde un poderoso imán trata de lavar el cerebro a sus acólitos convirtiéndose en infiel uno de los suyos propios por decir que sus palabras no son lo que dice el Corán; y por último por esa visión racista que se adquiere cuando se mete a todos los que comparten una religión en el mismo saco cuando hay terrorismo de por medio, y el trato que se le da a alguien sospechoso, sin prueba alguna, de practicarlo.

Es un filme largo al que no le sobra nada porque está muy bien narrado y tiene mucho ritmo. El guión es realmente bueno, con momentos impagables como la escena de la mezquita o el de la inscripción de la cena con Bush. Las interpretaciones de Shah Rukh Khan y Kajol son muy destacables, así como la fotografía, espectacular en determinados momentos.

Fotograma de Mi Nombre es Khan

Para el protagonista, como su madre le enseñó, en el mundo solo hay personas buenas y malas. Seguramente si todos los habitantes del planeta pensáramos igual y dejáramos nuestras diferencias de lado, el mundo sería un lugar mejor. Al menos “Mi Nombre es Khan” trata de que el espectador vea eso, aunque sea algo utópico.

Disfrutable de principio a fin y más que recomendable.