El Club de los Cinco: Una oda contra los clichés

Poster de El Club de los Cinco

Título original: The Breakfast Club.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1985.
Director: John Hughes.
Guión: John Hughes.
Reparto: Judd Nelson, Molly Ringwald, Anthony Michael Hall, Emilio Estevez, Ally Sheedy, Paul Gleason, John Kapelos.
Duración: 90 minutos.

Por diferentes razones, cinco alumnos son obligados a pasar ocho horas un sábado encerrados en la biblioteca y a escribir un ensayo, por orden del subdirector del centro Richard Vernon (Paul Gleason), sobre quiénes son. Sin, a priori, nada en común ni haberse dirigido la palabra nunca a los cinco no les queda otro remedio que hablar. Ellos son el criminal John Bender (Judd Nelson), la princesa Claire Standish (Molly Ringwald), el cerebro Brian Johnson (Anthony Michael Hall), la chiflada Allison Reynolds (Ally Sheedy) y el atleta Andrew Clark (Emilio Estevez). Así es como se ven ellos, así es como les ven los demás.

Fotograma de El Club de los Cinco

Ocho horas de encierro dan para mucho y entre tomarle el pelo a Vernon, hacer alguna gamberrada, echarse un sueñecito o comer, los cinco acabarán descubriéndose ante ellos mismos y ante sus compañeros con desgarradoras conversaciones en las que acabarán rompiendo con los clichés que les han impuesto, aunque sea por un día.

“El Club de los Cinco” es una película de culto ochentera al menos en Estados Unidos, y lo es por derecho propio. No sé cómo es posible que se la pueda considerar comedia porque a pesar de algunas partes más livianas, sobre todo en su primera parte, es un drama que nos muestra los estereotipos que se viven en los institutos, al menos de Estados Unidos que el cine y la televisión no se han cansado de mostrárnoslos, siendo una auténtica oda contra los mismos, contra los clichés.

Paul Gleason en El Club de los Cinco

Pero la película de John Hughes aborda muchas más cosas como la presión de los progenitores, la dejadez de los mismos a sus hijos, los malos tratos, la influencia de los amigos y el creerse ser algo cuando no tiene por qué ser así solo por el mero hecho de que padres, alumnos y profesores lo piensen. Claro ejemplo de esto es el tira y afloja entre el subdirector y Bender con una amenaza directa del primero sin tapujo alguno.

Probablemente, “El Club de los Cinco” sea la mejor película de instituto que se haya rodado sobre todo por ese muy inteligente guión con el que cuenta pero también porque solamente pone a los cinco jóvenes en un primer plano, siendo los adultos que salen, solamente dos con guión, personajes secundarios que aportan parte de la historia de los adolescentes. Eso sí, la figura de Richard Vernon se contrapone totalmente a la del otro adulto con líneas de guión, quien llama a Brian por su nombre, el conserje Carl (John Kapelos) quien no duda en preguntarle a Vernon qué pensaría de si mismo si tuviera dieciséis años, aunque en cierto modo también deja entrever que no cree que ninguno llegue a ninguna parte.

Reparto de El Club de los Cinco

En definitiva, “El Club de los Cinco” es una maravilla, una joya del cine de los años ochenta, y muy recomendable es incluso decir poco. La he descubierto tarde pero más vale tarde que nunca. Fantástica hasta por su banda sonora.