Amor y Otras Drogas: Sexo, Zoloft, Viagra, parkinson y cintas de vídeo

Poster de Amor y Otras Drogas

Título original: Love & Other Drugs.
País: Estados Unidos.
Año: 2010.
Director: Edward Zwick.
Guión: Charles Randolph, Edward Zwick, Marshall Herskovitz.
Reparto: Jake Gyllenhaal, Anne Hathaway, Oliver Platt, Josh Gad, Hank Azaria, Gabriel Macht, Judy Greer, Kimberly Scott, Katherine Winnick, George Segal, Jill Clayburgh.
Duración: 112 minutos.

Jamie Randall (Jake Gyllenhaal) podría estar triunfando en la vida como su familia, pero él decidió dejar la escuela de medicina y dedicarse a otras cosas. Al perder su trabajo como vendedor en una tienda de tecnología, acaba en la industria farmacéutica Pfizer como representante tratando de vender dos medicamentos, uno de ellos Zoloft la alternativa al famoso Prozac.

Jake Gyllenhaal y Oliver Platt en Amor y Otras Drogas

En la consulta del doctor Stan Knight (Hank Azaria) es donde verá una oportunidad para que sus productos triunfen, y será también donde encuentre a una chica de 26 años con parkinson prematuro, Maggie Murdock (Anne Hathaway), con la que iniciará una relación sin compromiso alguno.

Pero su relación avanzará mientras un nuevo medicamento aparece en el firmamento, Viagra, y Jamie venderá más delo que imaginó. Claro que su vida laboral va viento en popa mientras la sentimental se estanca porque Annie no quiere que le hagan daño y está convencida de que en cuanto su enfermedad vaya a más, Jamie la abandonará.

“Amor y Otras Drogas” se basa en la biografía de Jamie Reidy “Hard Sell: The Evolution of a Viagra Salesman” (Venta Dura: La Evolución de un Vendedor de Viagra) aunque seguramente que de esa obra solamente se cogieron partes de la carrera como representante del Jamie ficticio. Porque aquí la Viagra da igual, lo que realmente importa es la parte romántica-dramática del filme en la que no faltan escenas de sexo, las cintas de vídeo y la presencia del parkinson de Maggie.

Jake Gyllenhaal y Anne Hathaway en Amor y Otras Drogas

La parte laboral de la historia nos muestra de lo que es capaz de hacer el protagonista para lograr un objetivo, mientras que la sentimental nos lleva por una relación de solo sexo que se acaba convirtiendo, como era muy obvio, en algo más poco a poco y en la que hay una dificultad máxima, la del compromiso con una persona que tiene una enfermedad terrible y temprana.

Hay una conversación entre un tipo en una convención de parkinson y Jamie muy dura por lo que el primero le dice y eso marca un punto de inflexión en el metraje. “Amor y Otras Drogas” resulta entretenida aunque abusaron de los innecesarios desnudos tal vez para que lucieran los encantos de Anne Hathaway, quién sabe, y el trasero de Jake Gyllenhaal, principalmente. La química entre ambos existe. Sobre el resto del reparto, siempre es genial, aunque sea de secundarios, ver a los señores Oliver Platt y Hank Azaria.

Se deja ver y la historia de amor está bastante bien.