El Banquete de Bodas: Cuando lo que menos importa es el banquete

Poster de El Banquete de Bodas

Título original: The Catered Affair.
País: Estados Unidos.
Año: 1956.
Director: Richard Brooks.
Guión: Gore Vidal.
Reparto: Bette Davis, Ernest Borgnine, Debbie Reynolds, Barry Fitzgerald, Rod Taylor, Dorothy Stickney, Robert F. Simon, Madge Kennedy, Joan Camden.
Duración: 92 minutos.

Jane Hurley (Debbie Reynolds) les dice a sus padres, el taxista Tom (Ernest Borgnine) y la ama de casa Agnes (Bette Davis) que va a casarse pero que no quiere una gran boda. Tom, que quiere comprar con un compañero el primer taxi propio que va a tener en su carrera, casi da por perdido su dinero cuando Agnes se empeña en que su hija debe tener la boda que ella nunca tuvo.

Jane al final se autoconvence de ello, y también convence a su prometido, Ralph Halloran (Rod Taylor), para cumplir los deseos de su madre aunque más problemas surgen cuando su mejor amiga Alice (Joan Camden), quien tiene que ser su madrina, le diga que no dispone de dinero para pagar el traje y el vestido de su marido.

Debbie Reynolds y Bette Davis en El Banquete de Bodas

Así, Jane tratará de que su madre entre en razón y más ahora que las discusiones con Tom son más frecuentes a cuenta del dinero y de cosas del pasado. Pero Agnes sigue erre que erre para que su hija tenga una boda por todo lo alto en uno de los mejores hoteles de Nueva York. Tom, que es poco hablador, acaba tragándose sus sueños para lograr que su hija sea feliz y que su esposa también lo sea pero tal vez la razón acabe entrado por la puerta del piso de los Hurley.

Un buenísimo guión de Gore Vidal y unas geniales interpretaciones hacen de “El Banquete de Bodas” una película muy recomendable. Es una especie de obra de teatro en el que no hay más de cinco o seis escenarios en lo que el banquete es lo de menos, ni tan siquiera se ve. Lo que importa es lo que sucede entorno a la noticia de la boda y a la preparación del mismo: los sueños rotos de Tom, las puyas que Agnes arroja a su marido, cómo se puede herir a alguien cercano dejándole de lado por no gastar un cubierto más en una celebración…

Barry Fitzgerald, Bette Davis y Ernest Borgnine en El Banquete de Bodas

Principalmente, las conversaciones/discusiones entre Agnes y Tom cimentan “El Banquete de Bodas” y por las mismas conocemos el trasfondo de la familia, tanto del matrimonio como de Jane o de quien también vive con ellos, el tío Jack (Barry Fitzgerald), hermano de Agnes y personaje que pone el toque de humor al largometraje. Una familia humilde que ha tenido que trabajar mucho para lograr lo que tiene.

También por determinadas situaciones se nos sitúa en el contexto de la época en Nueva York, aunque seguramente se podría extrapolar a muchas otras ciudades, no solo de Estados Unidos. Un contexto en el que entran las tradiciones, las habladurías o las relaciones sentimentales de la época.

Aunque se venda más como comedia, “El Banquete de Bodas” se debería incluir en el ámbito de la dramedia porque las cosas que se dicen en ocasiones son bastante duras. Atención al momento de autocensura en una escena entre Janey y Ralph.

Fotograma de El banquete de Boda

No conocía está película y me ha sorprendido gratamente. Como he dicho un poco más arriba, recomendable.