El Último Desafío: El sheriff, el traficante y el coche fantástico

Poster de El Último Desafío

Título original: The Last Stand.
País: Estados Unidos.
Año: 2013.
Director: Kim Jee-woon.
Guión: Andrew Knauer.
Reparto: Arnold Schwarzenegger, Jaimie Alexander, Forest Whitaker, Eduardo Noriega, Rodrigo Santoro, Luis Guzmán, Johnny Knoxville, Zach Gilford, Peter Stormare, Genesis Rodriguez, Harry Dean Stanton.
Duración: 107 minutos.

Gabriel Cortez (Eduardo Noriega), líder de un cartel de la droga mejicano, escapa de los federales y se dirige hacia la frontera con su país donde sus secuaces le están esperando para que con su coche de mil caballos, quede libre de toda persecución policial y federal.

Eduardo Noriega en El Último Desafío

Claro que Cortez debe pasar por un pequeño pueblo de Arizona, donde el sheriff bien conoce a los de su clase porque fue del departamento de narcóticos en la policía de Los Ángeles. Ray Owens (Arnold Schwarzenegger), que así se llama el sheriff en cuestión, solo cuenta con tres inexpertos ayudantes pero tendrá que buscar ayuda extra cuando los secuaces de Cortez acaben con la vida de uno de los suyos, para detenerlos y que no hagan nada en su pueblo.

Mientras, Cortez seguirá su huida sin que los efectivos bajo las órdenes del agente del FBI John Bannister (Forest Whitaker) puedan hacer nada por detener el vehículo en el que viaja.

Arnold Schwarzenegger y Luis Guzman en El Último Desafío

Arnold Schwarzenegger tiene películas buenas, algunas decentes y otras como “El Último Desafío”, entretenidas sin más y olvidables totalmente. En este caso, el filme tiene más defectos que virtudes. No es mala la idea, rocambolesca por lo que pretenden los hombres de Cortez sí, pero mala no. Ahora, por espectacular que sea la primera huida del malo, interpretado sin ningún salero por Eduardo Noriega, y lo que es peor doblándose a sí mismo horriblemente mal en la versión en castellano de la película, que el coche que conduce sea casi más fantástico que el mismísimo K.I.T.T. de la serie…

Sí, el Corvette de Cortez corre más que nadie, es capaz de quitar de en medio cualquier barricada y de haber volcado, estoy segura que hubiese hecho un mortal con doble tirabuzón y volado incluso. De hecho, ¡ni siquiera necesita repostar! Por lo menos Schwarzenegger hace lo que se espera de él, darle por saco a todo malote que pille entre ceja y ceja y que ponga en peligro a alguien que esté a su alrededor.

Johnny Knoxville y Arnold Schwarzenegger en El Último Desafío

Película menor, prescindible totalmente. Las he visto peores, sí, pero vaya que “El Último Desafío” podía haber sido más potable, que hasta los del FBI que salen parecen tontos.