Boyhood: Momentos de una Vida

Poster de Boyhood

Título original: Boyhood.
País: Estados Unidos.
Año: 2014.
Director: Richard Linklater.
Guión: Richard Linklater.
Reparto: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Lorelei Linklater, Ethan Hawke, Libby Villari, Marco Perella, Jamie Howard, Andrew Villarreal, Charlie Sexton.
Duración: 165 minutos.

Mason (Ellar Coltrane) es un chaval de cinco años que vive con su hermana Samantha (Lorelei Linklater) y con su madre (Patricia Arquette) desde que esta se separó de su progenitor (Ethan Hawke). Es un crío bastante despierto al que le gusta hacer graffittis y dibujar.

Ellar Coltrane y Ethan Hawke en Boyhood

Su padre vuelve a Texas tras pasar una temporada en Alaska y retoma el contacto con Mason y Sam, quienes están encantados con el tiempo que pasan con él. Mientras, su madre decide que tiene que volver a estudiar porque necesitan más dinero.

Durante doce años, hasta que Mason cumple los 18, se nos muestran los avatares de esta familia con el chico como figura central. Vemos cómo su madre vuelve a estudiar y se casa, cómo el matrimonio empieza bien pero acaba mal y ella acaba de nuevo sola con sus hijos y con otro tipo en otra relación que no termina bien.

También vemos cómo el padre rehace su vida y sienta la cabeza sin dejar nunca de dar consejos a Samantha y Mason o cómo estos encuentran más o menos su lugar en el mundo y van a la universidad.

Ellar Coltrane y Lorelei Linklater en Boyhood

La principal virtud de “Boyhood” reside en que Richard Linklater decidió que su película se rodara en el tiempo que en ella pasa, doce años. En sus casi tres horas de metraje vemos crecer y/o envejecer a sus actores principales mientras se nos muestran esos momentos de una vida a los que tan acertadamente se refiere el subtítulo que se le ha puesto al filme en España.

La película es eso, escenas que nos hacen seguir la vida de la familia protagonista durante doce años mostrándonos sus inquietudes, problemas, conversaciones y a determinadas personas que serán más o menos importantes para el desarrollo de determinadas partes de la historia.

Original en su planteamiento es “Boyhood”, por lo tanto, eso es innegable aunque, para mi gusto, la lentitud de la historia en ocasiones hace que la película pierda ritmo poco a poco, que recupera para después volverlo a perder en varias de sus partes, haciendo que su metraje resulte excesivo llegando a aburrir.

Fotograma de Boyhood

Se deja ver, por supuesto, y tiene momentos muy buenos, además de una buena banda sonora y una fotografía muy chula de vez en cuando, pero lo dicho, a mí se me hizo pesada según la iba viendo. Pero por ese original planteamiento, sí merece verse “Boyhood”, al fin y al cabo es algo diferente a lo nunca rodado aunque no en términos de historia.