The Man in the Orange Jacket: El asesino atemorizado

Poster de The Man in the Orange Jacket

Título original: M.O.Zh.
País: Letonia, Estonia.
Año: 2014.
Director: Aik Karapetian.
Guión: Aik Karapetian.
Reparto: Maxim Lazarev, Anta Aizupe, Aris Rozentals.
Duración: 71 minutos.

Un hombre (Maxim Lazarev) camina con paso firme ataviado con su traje de trabajo en el que destaca el chaleco naranja fosforito. No se le ve la cara porque lleva una gorra que prácticamente se la tapa. Entra en una mansión donde espera a que el dueño (Aris Rozentals) y su mujer (Anta Aizupe) se vayan a dormir. Se cuela en su dormitorio y acaba con ellos, dejando sus cuerpos en el sótano de la vivienda.

Promo de The Man in the Orange Jacket

Presumimos que el hombre del chaleco naranja trabajaba para quien asesina a sangre fría, ya que en una conversación que los dueños de la mansión tienen él comenta que ese día ha dejado en la calle a muchos trabajadores. No sabemos nada del hombre del chaleco, pero poco a poco somos testigos de cómo su mente parece jugarle una mala pasada ya que empieza a escuchar ruidos en la casa y se le aparece otro hombre vestido de igual forma que él.

Pero el hombre aguantará en la casa viviendo una vida que no es la suya, aparentando tener dinero tal vez para suplir lo que le falta en realidad. También vemos que es probable que lo que ve y escucha es producto de sus remordimientos ya que, probablemente, actuara por impulso. Igual que lo hace cuando pide dos señoritas de compañía y las miradas de estas le empiezan a incomodar y empieza a imaginarse qué podría hacerlas.

¿Podrá controlar sus pensamientos? ¿ Tal vez no está tan solo en la casa como se puede pensar?

Maxim Lazarev en The Man in the Orange Jacket

“The Man in the Orange Jacket” es el segundo cortometraje de Aik Karapetian, un filme a medio camino entre el terror psicológico y la intriga que está bien realizado, cuenta con una fotografía muy vistosa y que da una vuelta de tuerca a las historias de este tipo mostrándonos al asesino atemorizado, algo que no es nada corriente. En eso está su virtud principal, porque en su conjunto es un filme que a pesar de su corto metraje, se hace un poco pesado por la lentitud en la que se desarrolla todo.

Además, es imposible empatizar con ninguno de los personajes e incluso aparece uno por ahí que no aporta absolutamente nada, excepto que el cuchillo que se encuentra en la caja de la que habla acaba siendo utilizado en un momento dado.

Mala no se puede decir que sea, pero no es de las que recomendaría ver.