III: Un cura, dos hermanas y el subconsciente

Poster de III

 Título original: III.
País: Rusia, Alemania.
Año: 2015.
Director: Pavel Khvaleev.
Guión: Alexandra Khvaleeva.
Reparto: Polina Davydova, Lyubov Ignatushko, Evgeniy Gagarin.
Duración: 80 minutos.

Una extraña enfermedad está acabando con los habitantes del pequeño pueblo en el que las hermanas Mirra (Lyubov Ignatushko) y Ayia (Polina Davydova). Su madre fallece tras hacerle prometer al padre Herman (Evgeniy Gagarin), amigo de la familia, que cuidará de ambas cuando ella no esté. Por eso el cura acepta ayudar a Ayia cuando su hermana enferma.

El padre Herman, tras descubrir Ayia un extraño libro que anda tiene que ver con la Biblia, le contará a la chica que para ayudar a su hermana lo único que se le ocurre que pueden hacer es entrar en su subconsciente realizando un ritual chamán para así descubrir cuál es la causa de la enfermedad, y es que según el extraño libro, todo el mundo parece poseer una doble vida en el subconsciente.

Fotograma de III

Ayia accede, claro, y así se adentrará en la mente de su hermana descubriendo pasajes de la vida de esta sobre los que no tenía idea alguna. Pero también descubrirá que tal vez el mundo en el que vive no es lo que le parecía y tenía tan aceptado.

“III” es la segunda película del director Pavel Khvaleev y su título hace referencia a los tres protagonistas principales y al triángulo que pinta el cura en las cabezas de las dos hermanas para el ritual.

El guión original iba a tratar sobre Adán y Eva, pero al final se cambió y probablemente es por lo que la historia que nos narra se le va de las manos. La historia del subconsciente se torna más compleja en cuanto hay un giro en lo que se cuenta hasta ese momento, teniendo en cuenta que de la nada aparece un personaje que desde esa misma nada aparece al principio del metraje desapareciendo sin más y apareciendo en otro lugar.

Lo mal hilado del guión no lo salva lo mejor de la película, que es sin duda lo bien hecha que está visualmente. El pueblo, “alemán” pensé mientras visualizaba la película y no me equivoqué, tiene ese toque necesario de decadencia y el color utilizado lo realza aún más, y los efectos están bien conseguidos, teniendo el largometraje una excelente fotografía. Pero eso es lo mejor que ofrece, como digo, y desde luego que no es suficiente para catalogar a “III” de recomendable. Por si fuera poco, es imposible empatizar con ninguno de los protagonistas.

Escena de III

En resumen, visualmente muy bien pero como historia, no han sabido llevarla a buen puerto, tal vez por ese cambio de idea de la guionista al descubrir las similitudes entre el catolicismo y los chamanes.  Y la incluyo dentro del género fantástico porque si va de película de terror, falla en todo momento. Prescindile.