In Order of Disappearance: El quitanieves, la mafia y la venganza

Poster de In Order of Disappearance

Título original: Kraftidioten.
País: Noruega, Suecia.
Año: 2014.
Director: Hans Petter Mollan.
Guión: Kim Fupz Aakeson.
Reparto: Stellan Skarsgard, Bruno Ganz, Pal Sverre Hagen, Aron Horowitz, Peter Andersson, Kristofer Hivju, Tobias Santelmann, David Sakurai, Gard B. Eidsvold.
Duración: 116 minutos.

Nils Dickman (Stellan Skarsgard) es un hombre normal que trabaja como quitanieves en un pueblecito de Noruega. Es nombrado el ciudadano del año en su lugar de acogida y es feliz tanto en su trabajo como en su vida personal ya que tiene una muy buena relación con su mujer. Pero todo cambia cuando le comunican la muerte de su hijo Ingar (Gard B. Eidsvold) por una sobredosis. Su mujer acepta la causa; él, sin embargo, piensa que conocía a su hijo y que no era ningún drogadicto. Esa creencia se ve reafirma cuando un amigo de su hijo le cuenta que se quedó con un paquete de droga de la mafia en el aeropuerto donde ambos trabajaban y que Ingar no tenía ni idea de ello pero que le mataron igualmente.

Stellan Skarsgard en In Order of Disappearance

El amigo de su hijo solo le puede decir un nombre, Jappe, pero la historia que le cuenta será el detonante para que el bueno de Nills vaya a por Jappe y empiece a buscar a todos los responsables de la muerte de su hijo. Pero claro, no tendrá fácil llegar hasta el jefe supremo El Conde (Pal Sverre Hagen), por lo que pedirá ayuda a su hermano Wingman (Peter Andersson), que trabajó para el padre del mafioso.

Lo que Nils no sabe es que su tarea de eliminación provocará que El Conde crea que los mafiosos rivales, los Serbios, son quienes están saltándose el trato que tienen y liquidando a los suyos, por lo que los meterá en el ajo al matar al hijo del jefe de sus rivales que, querrán venganza.

“In Order of Disappearance” es un genial thriller que nos traslada a un bucólico escenario, el de la profunda Noruega con su manto blanco de nieve, una nieve que se tiñe de sangre haciendo del título del largometraje una ironía en toda regla, porque cada vez que alguien muere vemos la pantalla negra con un símbolo de la creencia religiosa del difunto y su nombre, así como su apodo. Es un thriller sí, pero una comedia negra también porque el guión está repleto de humor, tanto de situaciones como de frases, e incluso se puede entrever una crítica relativa a Noruega y su bienestar.

Pal Sverre Hagen en In Order of Disappearance

El Conde es de caricatura y ni sus esbirros ni los de la mafia rival son muy inteligentes pero el guión sí lo es por lo que “In Order of Appearance”, a pesar de su lento ritmo en ocasiones, es puro divertimento.

Tanto la fotografía como la música son fantásticas y el reparto cumple en sus papeles con creces. Muy recomendable.