Julia: Fuerte venganza

Poster de Julia

Título original: Julia.
País: Estados Unidos.
Año: 2014.
Director: Matthew A. Brown.
Guión: Matthew A. Brown.
Reparto: Ashley C. Williams, Tahyna Tozzi, Jack Noseworthy, Cary Woodworth, Joel de la Fuente, Darren Lipari, Ryan Cooper, Brad Koed, Kumiko Konishi.
Duración: 95 minutos.

Julia (Ashley C. Williams) es una chica normal de la que podemos deducir que es tímida. Una noche queda con un chico que acaba drogándola y violándola en su piso junto a tres amigos. Julia no lo denunciará a la policía, lo único que hace es faltar a la clínica donde trabaja como enfermera durante unos días y mentirle a su jefe sobre la razón de esa ausencia.

Los fantasmas de lo que sufrió no tardan en aparecer al ver a uno de sus violadores, el que no quería hacer lo mismo que sus amigos porque estaba mal pero lo hizo igualmente tras ser amenazado.

Fotograma de Julia

La casualidad hace que la chica se entere de una terapia para sobrellevar lo ocurrido y acabará siendo tutorizada por un hombre (Jack Noseworthy, el del vídeo “Always” de Bon Jovi) y entrenada por una chica llamada Sadie (Tahyna Tozzi) para que logre tener el poder en lo que al ligoteo se refiere. Pero Julia ha cambiado desde que fue violada y a pesar de que el hombre le drja claro que lo que aprenda no es para su vengaza personal y que no puede actuar de motu propio, Julia solo tiene un objetivo, que sus violadores lo paguen muy caro.

En “Julia” nos encontramos una historia de venganza con una peculiar secta, porque no se puede llamar de otra manera a la supuesta terapia en la que se embarca la protagonista, en la que se percibe claramente una doble moral: la de no vengarse por algo personal pero sí hacer el mal en grupo, la de no salirse de la pauta con la amenaza de sufrir las consecuencias. Al final quien más consistente es con sus ideas es la protagonista que tiene una idea y se mantiene fiel a ella.

Ashley C. Williams en Julia

Es original en parte “Julia” pero, aunque empieza bien, creo que el ritmo se pierde durante varios momentos y las escenas de sexo y violencia no ayudan a recuperarlo. Pero, creo que la de esta película es una historia bastante consistente que, aunque agridulce, tiene un buen final. La machacona música, que me recuerda en parte al ritmo del “Tusk” de Fleetwood Mac, es una buena comparsa para lo que se ve en pantalla, una narración bien hilada que se deja ver, sin más.