Goodnight Mommy: Juegos inocentes, juegos salvajes

Poster de Goodnight Mommy

Título original: Ich Seh, Ich Seh.
País: Austria.
Año: 2014.
Director: Severin Fiala, Veronika Franz.
Guión: Severin Fiala, Veronika Franz.
Reparto: Elias Schwarz, Lukas Schwarz, Susanne Wuest.
Duración: 99 minutos.

Un maizal, un niño corriendo por él y otro que le da un susto. Es imposible no evocar “Los Chicos del Maíz” (Children of the Corn). Esos niños son gemelos, uno se llama Lukas (Lukas Schwarz) y el otro Elias (Elias Schwarz) pero el nombre del primero lo conocemos en seguida, el del segundo tardamos bastante en escucharlo.

Elias y Lukas Schwarz en Goodnight Mommy

Los niños juegan tranquilamente por los alrededores de su lujosa casa. Su madre (Susanne Wuest) aparece con la cara vendada, ha vuelto a casa tras una operación, no se nos dice pero blanco y en botella. La madre solamente se dirige a Elias, y este le dice a su hermano que le tiene que pedir perdón para que su madre le vuelva a hablar y a hacer caso. Pero ella sigue empeñada en hacer caso a Elias al que echa la bronca e incluso pega.

Pero algo le sucede a la mujer, eso está claro, y los niños empezarán a pensar que la que dice ser su madre no es tal porque está muy cambiada en lo que a personalidad se refiere, y cuando a la mujer se le plantea la duda, entra en cólera. Así que los niños, con caras de no haber roto un plato, trazarán un plan para desenmascarar a su madre, un plan en el que la tortura está a la orden del día.

Tal vez fue culpa del subtitulo, que era un spoiler en toda regla, o que el giro del filme estaba más claro que el agua, pero “Goodnight Mummy” me pareció tan bien planteada y llevada a cabo que no llevarme sorpresa alguna me dio hasta igual. Me dejé llevar por este drama con tintes de terror psicológico que al final no escatimó en cosas realmente desagradables, ya fueran bichos (enormes escarabajos) insertados por donde nunca deberían entrar, heridas sangrantes o un poquito de pegamento en lugares en los que nunca tendría que aplicarse.

Susanne Wuest en Goodnight Mommy

Me revolví en la butaca del cine unas cuantas veces en señal de asco total y hasta tuve que taparme los ojos, y eso que no soy de las que se impresionan fácilmente, pero creo que en ese aspecto el filme cumple con creces.

En el de entretener, y eso que se toma su tiempo, también cumple pero hay que decir que “Goodnight Mummy” es dura, no solo por la parte de brutalidad que se ve sino por el trasfondo de la historia, de la cuál tampoco es que se explique demasiado pero no es necesario que se haga.

Fotograma de Goodnight Mommy

Debo ser masoca por disfrutar de una película que me hace sufrir en parte pero vaya, que “Goodnight Mummy” me ha parecido un buen ejercicio de cine de terror con elementos ya conocidos. Recomendable es, pero abstenerse estómagos sensibles (que conste que en la sala en la que vi la película, hubo personas que se salieron antes de que terminara).