El Pianista: La historia de supervivencia de Wladyslaw Szpilman

Poster de El Pianista

Título original: The Pianist.
País: Francia, Polonia, Alemania, Reino Unido.
Año: 2002.
Director: Roman Polanski.
Guión: Ronald Harwood.
Reparto: Adrien Brody, Emilia Fox, Michal Zebrowski, Ed Stoppard, Maureen Lipman, Frank Finlay, Jessica Kate Meyer, Julia Rayner, Cyril Shaps.
Duración: 150 minutos.

Varsovia, 1939. Un pianista toca una pieza en un estudio de radio, ese pianista es Wladyslaw Szpilman (Adrien Brody), Wladek para los amigos, popular en su país. No deja de tocar ni cuando se le empiezan a caer trozos del techo debido a una serie de explosiones provenientes de la calle, pero sí deja de hacerlo cuando una bomba impacta contra el edificio en el que está, a pocos metros de él.

Fotograma de El Pianista
Los nazis toman la ciudad, capital de Polonia, así como el resto del país y arranca la Segunda Guerra Mundial. Wladek y su familia escuchan por la radio que Francia declara la guerra a la Alemania de Hitler y se alegran, aunque la realidad les sacude a la mañana siguiente cuando los nazis empiezan a hacer de las suyas.

Así, los Szpilman deben abandonar su casa a la fuerza para ir a vivir a la zona acotada del gueto donde la pobreza se respira por todos los costados por el aislamiento. Wladek trata de llevar comida a su familia con lo poco que gana en un restaurante, pero a pesar de poder trabajar inicialmente en el propio gueto, llegado el momento los Szpilman son seleccionados para partir en uno de los trenes de la muerte. Gracias a un policía del gueto amigo de Wladek, el hombre se libra a pesar de perder a toda su familia y logra quedarse en el lugar, trabajar y ayudar a la resistencia en los primeros compases previos a la revuelta del gueto. Claro que para entonces corría el año 1943.

Gracias a amigos polacos, Wladek pudo huir de allí y esconderse. Él mismo escribió el libro en el que se basa “El Pianista”, una película que muestra con todo detalle cómo se las tuvieron que arreglar los judíos para sobrevivir en un gueto asolado por el hambre, la pobreza y la muerte; donde funcionaba el contrabando y la propaganda anti-nazi para tratar de concienciar a los habitantes del lugar de que algo había que hacer; y donde también había asesinatos selectivos para entretenimiento de los nazis.

Adrien Brody en El Pianista
También se plantean cuestiones como por qué nadie intentaba hacer nada, por qué no luchaban, tiempo antes del levantamiento del gueto, y de que muchas personas creían que lo que los alemanes les decían eran la verdad, como por ejemplo que les llevaban a trabajar.

Roman Polanski vivió en sus propias carnes el holocausto siendo un niño en la misma Varsovia, a la que sus padres había vuelto tres años antes de la invasión desde París, donde el director nació. Con tan solo siete años, Polanski vio cómo se llevaban a su padre que acabó en Mauthausen pero sobrevivió; sin embargo su madre no corrió la misma suerte en Auschwitz. Por ello, por haber escapado del mismo gueto que el protagonista de “El Pianista”, tal vez el filme nos muestra casi sin querer la crudeza de la vida en el gueto, muchas veces, con una sensibilidad y un realismo fantásticos.

Asimismo, nos pega en la cara directamente para que veamos y sintamos la soledad de Wladek en distintos pasajes del metraje, ya sea cuando por primera vez vuelve a su casa en el gueto tras la partida de su familia, como cuando sale a la destrozada Varsovia.

Adrien Brody y Thomas Kretschmann en El Pianista

“El Pianista” fue nominada para seis Oscar llevándose la mitad de ellos por su genial Guión Adaptado, por el muy buen trabajo de Adrien Brody como protagonista y por la fantástica dirección de Roman Polanski. Es una buena película, sin duda alguna, aunque sí es cierto que le podrían haber recortado unos minutos porque algunas partes se hacen algo largas, pero es una historia muy bien llevada a cabo y de supervivencia, pura y dura.

Muy recomendable.