Del Revés una maravilla sobre los sentimientos y el cambio

Poster de Del Revés (Inside Out)

Título original: Inside Out.
País: Estados Unidos.
Año: 2015.
Director: Peter Docter, Ronaldo Del Carmen.
Guión: Meg LeFauve, Josh Cooley, Peter Docter.
Reparto: Amy Poehler, Phyllis Smith, Richard Kind, Lewis Black, Mindy Kalling, Bill Hader, Kaitlyn Dias, Diane Lane, Kyle MacLachlan, Frank Oz.
Duración: 94 minutos.

Riley es una niña que nace en Minnesota. El primer sentimiento que se forma en su cerebro es Alegría, que acabará compartiendo en el cerebro de Riley a la niña y su vida junto con Tristeza, Miedo, Ira (o Enfado, como se quiera ver) y Asco. Los cinco son los encargados de manejar los sentimientos de la niña y de cuidar de sus recuerdos.

Sentimientos de Del Revés

La vida de Riley hasta llegar a los once años es fantástica y casi todos los recuerdos son amarillos, el calor de Alegría. Incluso en su cerebro hay unas cuantas islas que conforman su personalidad, como la de la familia, la amistad o el hockey, deporte que le encanta a la cría. Pero la familia, por trabajo del padre, se traslada a San Francisco y los sentimientos tendrán que vérselas con tanto cambio y, no lo tendrán nada fácil.

En la sala de control donde habitan Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco, sucede algo desastroso que afecta a la personalidad de Riley. Alegría, quien tal vez por ser la primera en haber conocido a Riley es la más protectora de todos, y Tristeza acaban fuera del lugar con algunos de los recuerdos esenciales de la niña, los que la hacen ser quien es. Para tratar de volver a casa deberán encontrar el camino entre estanterías llenas de recuerdos teniendo cuidado de no caer en el vertedero, donde los recuerdos se desvanecen para siempre, principalmente porque no son esenciales ni de importancia.

El amigo imaginario de Riley, Bing Bong, las ayudará en su tarea que no será nada fácil, más teniendo el cuenta que se les agota el tiempo porque su niña necesita recuperar, sobre todo, Alegría.

Familia de Del Revés

Soy fan de Pixar, una compañía que consigue crear auténticas maravillas animadas, no todas pero sí muchas, y con “Del Revés” creo que han dado un paso agigantado en lo que a argumento se refiere haciendo, probablemente, la película más adulta de todas las que, desde que “Toy Story” se estrenara hace veinte años, han realizado.

“Del Revés” es, lo digo con convencimiento, una obra maestra. Tiene muchos elementos que hacen que los niños se queden pegados a la pantalla, pero muchos más destinados a los adultos que somos capaces de ver lo que en inglés se llama “the big picture”, es decir, la imagen completa, todo el espectro que nos quieren contar quienes están detrás de la fantástica historia.

El filme nos habla de los sentimientos y de cómo ellos generan nuestros estados emocionales. También ahonda en la creación de recuerdos apelando muy mucho a la nostalgia, llevándonos también por la imaginación y los diversos tipos de pensamiento que caben en nuestro cerebro. Esto último, de hecho, lo logra con una gloriosa y didáctica escena.

Vemos el cambio de Riley, somos partícipes de él mientras es imposible evitar pensar que el guión apela al espectador adulto directamente, lanzándonos sin vuelta atrás a esa nostalgia a la que me refería antes porque nunca volveremos a ser niños y es imposible no pensarlo; porque a lo largo de nuestra vida hay muchos cambios y nuestros sentimientos son cambiantes también.

Bing Bong, Tristeza y Alegría en Del Revés

Y la fabulosa, no se puede catalogar de otra manera, música de Michael Giacchino acompaña todos esos momentos: los alegres, con la excesiva a veces alegría de Alegría, y los tristes, en particular. Y qué momento triste… El cine en lágrimas porque Pixar vuelve a poner los ojos llorosos y los sentimientos a flor de piel.

Pero no estamos ante un drama, “Del Revés” es un canto a la vida y momentos tristes hay, pero de humor muchos, sobre todo para que los adultos se rían porque los niños, de corta edad en especial, no creo que sean capaces de captarlos.

Me ha encantado, me ha parecido un auténtico peliculón disfrutable cada segundo de su metraje y digno de tener una secuela. Muy recomendable es hasta decir poco.