Escape de Sobibor: La gran evasión del campo de exterminio

Poster de Escape de Sobibor

Título original: Escape From Sobibor.
País: Reino Unido, Yugslavia.
Año: 1987.
Director: Jack Gold.
Guión: Reginald Rose.
Reparto: Alan Arkin, Jack Shepherd, Simon Gregor, Linal Haft, Emil Wolk, Joanna Pacula, Rutger Hauer, Hartmut Becker, Jason Norman, Robert Gwilym, Judith Sharp, Ellis Van Maarseveen.
Duración: 120 minutos.

Sobibor fue uno de los campos de concentración, y exterminio, levantados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial para llevar a cabo la matanza de todos los judíos de Europa. Estaba situado en Polonia y a él fueron llevados judíos polacos y soviéticos o soldados soviéticos también capturados en combate.

Fotograma de Escape de Sobibor

La historia de “Escape de Sobibor”, una película para televisión que prefiero criticar en este espacio, nos lleva al campo, al parecer uno de los grandes secretos del Tercer Reich, y a ser testigos de cómo Leon Feldhendler (Alan Arkin) inició la posibilidad de una huida del lugar. Él y otros judíos que trabajaban como sonderkommando seleccionaban a personas que podrían serles útil en su tarea de salvar a un puñado de prisioneros.

Su plan pudo empezar a ver la luz más a raíz de la llegada de unos prisioneros soviéticos liderados por el capitán Alexander “Sasha” Pechersky (Rutger Hauer), quien tras tener la plena confianza de Leon, y viceversa, ayudó a idear un plan de escape. En él intervinieron muchas personas gracias a las cuales pudo tratar de llevarse a cabo aunque el objetivo principal varió bastante.

“Escape de Sobibor” nos lleva a la vida en ese campo, un lugar en el que muchísimas personas fueron asesinadas por su religión, simplemente. La preparación de la huida lleva tiempo pero el filme no se centra únicamente en ella, sino que es un reflejo de cómo eran la “vida” en el lugar, del trabajo de los sonderkomando y de la barbarie nazi.

Joanna Pacula, Alan Arkin y Rutger Hauer en Escape de Sobibor

Este tema es duro, siempre, pero hay que decir que por el objetivo de los protagonistas y por lo que lograron, al menos el alma no se cae a los pies como ocurre como con otros largometrajes de este tipo. Eso sí, “Escape de Sobibor” no duda en mostrarnos determinadas escenas de crudeza extrema. No hay muchas, cierto es, pero lo mejor es ver si los prisioneros lograron lo que pretendían, la libertad, la huida de la barbarie, o la venganza por lo que les hicieron a ellos y a sus familias.

La película, que se basa en el manuscrito “From the Ashes of Sobibor” (Desde las Cenizas de Sobibor) del superviviente Toivi Blatt, en el libro del mismo título de Richard Rashke y también en el titulado “Inferno in Sobibor” (Infierno en Sobibor) de Stanislaw Szmajzner, tiene una factura impecable y es muy recomendable.