La Grandeza de Vivir: Una agradable dramedia irlandesa

Poster de La Grandeza de Vivir

Título original: How About You.
País: Irlanda.
Año: 2007.
Director: Anthony Byrne.
Guión: Jean Pasley.
Reparto: Hayley Atwell, Vanessa Redgrave, Joss Ackland, Imelda Staunton, Brenda Fricker, Orla Brady, Joan O’Hara.
Duración: 100 minutos.

Ellie (Hayley Atwell) quiere dinero para dar la vuelta al mundo con sus amigos y su novio y acaba poco antes de Navidad en la residencia de ancianos montada por su hermana Kate (Orla Brady) tras quedarse viuda. El lugar no tiene muchos inquilinos ni tampoco mucho personal porque hay cuatro residentes que tienen bastante mala baba, tanta que ahyentan a posibles nuevos inquilinos, y el inspector de sanidad se presenta cada poco de improvisto para quitar a Kate su licencia.

Hayley Atwell y Joan O'Hara en La Grandeza de Vivir

Cuando a la madre de Ellie y Kate le da un infarto, como con la primera no tiene buena relación, es la segunda quien va a ocuparse de ella saltándose todo el protocolo y dejando a su hermana pequeña con los cuatro residentes a los que no ha podido colocar en ninguna otra residencia, los de la mala baba. Está la exartista Georgia Platts (Vanessa Redgrave) que va de diva siempre que puede, las hermanas Heather (Brenda Fricker) y Hazel (Imelda Staunton) Nightingale que no tienen edad para estar allí pero decidieron recluirse en el lugar, y el viudo Donald Vanston (Joss Ackland), al que jubilaron forzosamente por no controlar sus problemas con el alcohol.

Mucho le tocarán las narices a Ellie que no dudará en contra atacar y al final tal vez llegue a domarlos porque todos tienen su historia triste y todos comparten casa ahora y ¿por qué no llevarse mejor? Pero ¿sobrevivirán a la Navidad? ¿Y la residencia? Al menos tal vez aprendan los unos de los otros.

Reparto de La Grandeza de Vivir

“La Grandeza de Vivir” es una dramedia entretenida y simpática que cuenta con un buen reparto y con un bonito paisaje irlandés, aunque poco se vea del mismo. Se basa en un relato breve de Maeve Binchy y es una película de buenos sentimientos, que al fin y al cabo sucede en época navideña. Es, sin duda, uno de esos filmes, que dejan una sonrisa al final del metraje a pesar de no ser nada innovadores ni de contar nada que no se haya contado con anterioridad.

Pero, lo dicho, es simpática y en el fondo buenrollista y todo. Recomendable.