Secretos de Estado: Espías a la caza de terroristas

Poster de Secretos de Estado

Título original: Secret Défense.
País: Francia.
Año: 2008.
Director: Philippe Haïm.
Guión: Julien Sibony, Nathalie Carter.
Reparto: Vahina Giocante, Gérard Lanvin, Nicolas Duvauchelle, Mehdi Nebbou, Rachida Brakni, Simon Abkarian, Aurélien Wiik.
Duración: 100 minutos.

Diane (Vahina Giocante) es una joven que trabaja como prostituta para pagarse los estudios. Quiere ser intérprete pero cuando la suspenden en árabe, su sueño parece romperse. Conoce a un chico, Jérémy (Aurélien Wiik), que le presenta en una fiesta a su padre Alex (Gérard Lanvin), un comercial de vinos que le hace chantaje a Diane: o trabaja para él o le cuenta a su hijo que es prostituta.

Gérard Lanvin y Vahina Giocante en Secretos de Estado

Así, Diane acabará convirtiéndose en una funcionaria francesa porque Alex no es quien dice ser, sino que la recluta como espía para atrapar a un terrorista de nombre Al Barad (Simon Abkarian) que piensa atentar contra Francia. La chica tendrá que prepararse porque su primera misión, que la meterá en la boca del lobo no permitiéndola dejar su pasado atrás, no tardará en llegar.

Mientras, un joven criminal de poca monta llamado Pierre (Nicolas Duvauchelle) acaba en la cárcel. Allí, un captador de futuros muyahidines hace que acabe bajo su protección y Pierre acaba convirtiéndose al Islam y con un futuro que le llevara a inmolarse en algún lugar, probablemente. Tanto él como Diane tienen en común que su futuro no es, en ningún caso, como esperaban que fuera y que no ven otra salida que aceptar lo que se les encomienda a pesar de sus dudas.

No está mal “Secretos de Estado”, una entretenida película que nos muestra la historia de dos personas en sus nuevas vidas. Aunque cada uno acabe en un bando, los paralelismos de sus historias son bastante claros desde la forma en la que los captan hasta el momento en el que se dan cuenta de que están solos con sus circunstancias. La narración de ambas tramas queda bien unida por ese denominador común principal: el terrorismo.

Fotograma de Secretos de Estado

Buen trabajo, principalmente, de Nicolas Duvauchelle que tiene, probablemente, el mejor personaje de toda la película, así como de Gérard Lanvin cuya seriedad le da bastante carácter a su personaje. Sí es cierto que le falta tensión al largometraje para ser del género que es, intriga, pero aún así se deja ver con interés.