Al Este del Edén: Problemas parentales, problemas fraternales

Poster de Al este del Edén

Título original: East of Eden.
País: Estados Unidos.
Año: 1955.
Director: Elia Kazan.
Guión: Paul Osborn.
Reparto: James Dean, Raymond Massey, Julie Harris, Richard Davalos, Burt Ives, Jo Van Fleet, Albert Dekker, Harold Gordon.
Duración: 115 minutos.

En 1917 Estados Unidos puede acabar metiéndose en la Primera Guerra Mundial. En el tranquilo Valle de Salinas, en California, viven los Trask, familia compuesta por Adam (Raymond Massey) y sus hijos Cal (James Dean) y Aaron (Richard Davalos). Aaron es el ojito derecho de su padre quien espera que pronto comunique su compromiso con la chica con la que lleva tiempo saliendo, Abra (Julie Harris); pero la oveja negra de la familia es Cal quien tiene una relación tirante con su progenitor y que es bastante retraído. El chico va bastante a su rollo, sin importarle lo que le digan.

James Dean en Al Este del Edén

Adam es un hombre religioso que crió solo a sus hijos cuando su esposa les abandonó. Su severidad con su hijo pequeño se traduce en una aparente falta de cariño. Tal vez eso lleva a Cal a querer descubrir si lo que le cuentan es verdad y que su madre vive en Monterey. Totalmente cierto es, Kate (Jo Van Fleet) regenta un burdel en esa ciudad californiana y Cal se presenta ante ella, pero no se lo cuenta a nadie ya que su padre les contó otra historia y su hermano Aaron piensa que la mujer falleció.

Cal trata de enmendar su comportamiento, algo que empieza a notar Abra quien también se pregunta a veces si es mala o buena, y busca ganarse el cariño de su padre, pero ni actuando bien lo tiene fácil y al final se desencadenarán varias cosas de las que culparán al chico. Pero ¿es justo que siempre se le eche la culpa a Cal?

“Al Este del Edén” se basa en parte de la novela del mismo título escrita por John Steinbeck que presenta una historia modernizada bíblica, aunque no hay que olvidar que el filme data de 1955 y se ambienta en 1917, la de Caín y Abel. De hecho el título de la novela y, por ende, del largometraje quedan claro en las palabras que uno de los personajes le dice a Cal cuando se desencadena una tragedia. Desde el principio del filme, son patentes los problemas parentales de Cal, lo que en inglés se conoce como “daddy issues”, ya que la relación con su padre no pinta nada bien. Los paralelismos con la historia bíblica son varios, además.

Richard Davalos y Raymond Massey en Al Este del Edén

No es que Cal sea al principio muy hablador, pero sus acciones primero y sus palabras después nos dan una buena imagen de cómo es y acabamos comprendiendo el por qué. Tuvo problemas desde pequeño pero es que las otras partes, aquí se incluye a su hermano también, no parece que hicieran demasiado por cambiar.

Al principio, al empezar a verla, pensé que no iba a gustarme “Al Este del Edén” pero según fueron pasando los minutos, más y más me fue atrapando la historia. Es una película muy bien hecha que cuenta con un buen guión, la fotografía destaca y donde el reparto cumple. Creo que James Dean podría haber sido un gran actor, si hace sesenta años (el día 30, en apenas dos,  se cumplirá el sexagésimo aniversario de su muerte) no hubiese fallecido porque demostró muchas maneras en este, su primer gran largometraje.

Fotograma de Al Este del Edén

En dos horas el filme de Elia Kazan narra lo que pretende y lo hace, pasando por varias etapas diferenciadas, a muy buen ritmo. Recomendable.