La Reina Kelly: La película inacabada de Eric von Stroheim

Poster de La Reina Kelly

Título original: Queen Kelly.
País: Estados Unidos.
Año: 1929.
Director: Eric von Stroheim.
Guión: Eric von Stroheim, Marian Ainslee.
Reparto: Gloria Swanson, Walter Byron, Seena Owen, Wilson Benge, Sylvia Ashton, Tully Marshall.
Duración: 99 minutos.

Se dice que la reina alemana Regina V (Seena Owen) está loca. Tal vez el diagnóstico no se lo haya hecho un médico pero de lo que sí se puede estar seguro es de que le gustan los excesos tanto en el comer como en el beber y en la decoración. La regente tiene también una obsesión por el príncipe Wolfram (Walter Byron) quien antes que pasar el tiempo con ella prefiere flirtear con otras jovencitas.

Seena Owen en La Reina Kelly

Ni siquiera, como bien dice él, están comprometidos oficialmente, pero por alguna razón el príncipe no puede zafarse de Regina. Esta, harta de los escarceos de su amado le dice que piensa darle una sorpresa y lo manda con su ejército a un camino cercano al palacio. Allí, tras encontrarse con un grupo de huérfanas del cercano convento, la insolencia de una de las chicas, Patricia Kelly (Gloria Swanson) hará que Wolfram quede prendado, pero la chispa que surge es mutua.

El príncipe conocerá esa misma tarde la sorpresa que le tiene guardada la reina y decidirá que debe ver a la joven del camino de nuevo. Ambos desean estar juntos pero la reina no lo permitirá y Patricia partirá a territorio alemán en África donde se enfrentará a un destino poco apetecible mientras no podrá evitar pensar en su príncipe.

“La Reina Kelly” siempre será considerada como la película maldita del cineasta, guionista y actor alemán Eric von Stroheim, un filme controvertido que supuso el fin de sus días de gloria como realizador.  Un largometraje tristemente inacabado que nunca se estrenó en las pantallas grandes de su país de origen y que fue completado, primero por la productora del mismo, Gloria Swanson que movió los hilos para que tuviera un final, y también en su versión restaurada, la que he visionado, con imágenes del rodaje y un epílogo para completar la narración.

Gloria Swanson y Walter Byron en La Reina Kelly

Es difícil pensar cómo el largometraje salvó la censura con escenas varias como las que tiene, ya sea con la reina tapándose elegantemente su delantera con un gato, quien más sufrió seguramente porque hay que ver cómo acaba una y otra vez el animal, o cómo Patricia Kelly pierde parte de su ropa interior al ver al príncipe o bien por cómo se ríen la mayoría de las monjas del convento tras el incidente. Por no hablar de llamar “trabajadoras verticales” a quienes ejercen la profesión más antigua del mundo o “piloto del cielo” a un sacerdote.

Ciertamente, las pantallas de guión de “La Reina Kelly”, realizadas por Marian Ainslee basándose en la historia de von Stroheim, no tienen desperdicio alguno y aunque se trate principalmente de una película de amor, el guión que se puede leer tiene muchas partes cómicas y también su parte ingeniosa. El señor Eric von Stroheim no debía ser fácil de tratar y Swanson, productora de la cinta, un día decidió que ya era suficiente y se marchó del rodaje haciendo que despidieran al director.

Tully Marshall y Gloria Swanson en La Reina Kelly

Sus razones, según he leído, no le faltaban pero dejaron lo que podría haber sido una gran película en una muy buena película que se queda a medias, porque esa es la sensación con la que me quedé al ver “La Reina Kelly”. El epílogo hace algo por rellenar lo faltante, pero sabe a muy poco. Aún así, el filme merece la pena ser visto por su fama, por lo bien hecho que está y lo cómico que resulta en ocasiones y porque Gloria Swanson brilla como la gran estrella que fue.