El Expreso de Shanghai: Un tren, una mujer de armas tomar y los rebeldes chinos

Poster de El Expreso de Shanghai

Título original: Shanghai Express.
País: Estados Unidos.
Año: 1932.
Director: Josef von Sternberg.
Guión: Jules Furthman.
Reparto: Marlene Dietrich, Clive Brook, Louise Closser Hale, Warner Oland, Anna May Wong, Eugene Pallette, Lawrence Grant, Emile Chautard, Gustav von Seyffertitz.
Duración: 87 minutos.

Año 1931. Un tren sale de Pekín con destino Shanghai en plena Guerra Civil China. A bordo van personas de diferentes nacionalidades, entre ellas Madeline, alias Shanghai Lily (Marlene Dietrich), una mujer de armas tomar y de mala reputación que insiste haber cambiado cuando se encuentra con el amor de su vida al que no ve desde hace mucho, el capitán Donald “Doc” Harvey (Clive Brook), a quien se arrepiente haber intentado haber puesto celoso antes de que él la dejara.

Fotograma de El Expreso de Shanghai

Ambos tienen por delante un viaje de tres días para acercarse e ignorarse. Lo segundo no lo tienen fácil porque se nota que siguen enamorados. Pero el viaje en tren, que se presumía aburrido para muchos de los pasajeros acaba resultando peligroso cuando los rebeldes chinos entran en acción. El líder trata de lograr dinero para seguir con su lucha para lo que necesita apresar a alguien importante de entre los pasajeros. Ese alguien será Donald, por lo que Lily tendrá que decidir rápidamente que hacer para que a su amado no le suceda nada, pudiendo volver junto a él a Shanghai, quien sabe, si para retomar su relación.

No está nada mal “El Expreso de Shanghai”, una película romántica en su fondo que cuenta con muy buenos diálogos, algunos tan sutiles como determinadas escenas. Marlene Dietrich hacía siempre de mujer dura y es que ese tipo de personajes le venían como anillo al dedo, siendo aquí quien, por amor, tiene que buscar una solución drástica para rescatar a quien ama. Lejos de ser una damisela en apuros, Madeline tiene más escuela, agallas y saber estar que cualquiera que los que la miran por encima del hombro por la reputación que lleva consigo misma.

Marlene Dietrich y Clive Brook en El Expreso de Shanghai

El inicio de la película es fantástico, a excepción de por el repetitivo ruido chirriante del tren antes de ponerse en marcha, mostrándonos a los personajes y todo el embarque, y la narración tiene muy buen ritmo. La historia de amor, lo cierto, es que es interesante sin resultar ñoña o empalagosa en ningún momento, y la interacción entre os personajes resulta de lo más simpático.

Recomendable.