¿Quién Puede Matar a un Niño?: Terror en la isla

Poster de ¿Quién Puede Matar a un Niño?

Título original: ¿Quién Puede Matar a un Niño?.
País: España.
Año: 1976.
Director: Narciso Ibáñez Serrador.
Guión: Narciso Ibáñez Serrador.
Reparto: Lewis Fiander, Prunella Ransome, Antonio Iranzo, Luis Ciges, Fabián Conde, Marisa Porcel, Javier de la Cámara, María Druille.
Duración: 112 minutos.

Tom (Lewis Fiander) y Evelyn (Prunella Ransome) son un matrimonio británico que decide pasar quince tranquilos días de vacaciones en la costa española. Llegan al pueblo de Benavis en plenas fiestas por lo que no faltan las multitudes de locales y turistas, los petardos y cohetes y las playas atestadas. Unas playas a las que han llegado un par de cadáveres con signos de violencia.

Protagonistas de ¿Quién Puede Matar a un Niño?

Como hace once años que estuvo y le gustó, Tom propone a su esposa ir a la isla de Almánzora, a cuatro horas en bote de motor, un remoto lugar al que el cartero llega de vez en cuando en bote para entregar la correspondencia. Al llegar a la isla, les reciben unos niños que están en el muelle porque enseguida se extrañan de que no haya nadie en el lugar: ni en el bar, ni en la tienda, ni en el hotel. Solo ven unos cuantos niños.

Tom empieza a percatarse de que algo falla con los infantes cuando una niña mata a un hombre a palos y horrorizado ve cómo una jauría menor de edad juega con el cadáver. Como Evelyn está embarazada de seis meses, quiere que se mantenga tranquila y la engaña con lo que descubre, hasta que un superviviente le cuenta a Tom lo que sucedió de repente y Evelyn abre los ojos de lo que hay a su alrededor.

A partir de ahí, ambos tratarán de mantenerse a salvo pero la pregunta del título del largometraje hará que su defensa no sea fácil.

Fotograma de ¿Quién Puede Matar a un Niño?

“¿Quién Puede Matar a un Niño?”, basada en la novela “El Juego de los Niños” de Juan José Plans, es una película de terror que empieza con imágenes terroríficas, las del sufrimiento infantil en conflictos bélicos como la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam, la de Corea o la de parte de África. Las imágenes del No-Do (noticiario español de la época franquista) bajan el alma a los pies y sirven de contraste con lo que se ve a continución. Ellas dan paso a la historia, que presenta dos escenarios totalmente opuestos: el abarrotado pueblo frente a la vacía isla.

La película se toma su tiempo con la introducción, que nos pone en situación de inmediato presentándonos a los dos personajes principales, con los que deberíamos sufrir. Y digo deberíamos porque, para mí, la película falla en meternos de lleno en la historia ya que no crea la sensación de claustrofobia que debería dado a lo que se enfrentan los protagonistas.

Niños de ¿Quién Puede Matar a un Niño?

Parte de esa falta de tensión sale de la luminosidad del filme ya que, básicamente, transcurre de día. No hay explicación para lo que sucede, algo extraño y punto, y es bastante incongruente que nadie intente huir a las primeras de cambio, y aún más que lo que sucede en ese final abierto no pasara antes. Le veo más fallos que virtudes a “¿Quién Puede Matar a un Niño?” pero la premisa no es nada mala.