Zipi y Zape y el Club de la Canica: Aventura en el reformatorio

Poster de Zipi y Zape y el Club de la Canica

Título original: Zipi y Zape y el Club de la Canica.
País: España.
Año: 2013.
Director: Oskar Santos.
Guión: Jorge A. Lara, Francisco Roncal.
Reparto: Raúl Rivas, Daniel Cerezo, Fran García, Marcos Ruiz, Claudia Vega, Javier Gutiérrez, Christian Mulas, Aníbal Tártalo, Álex Angulo, Joseba Apaolaza.
Duración: 97 minutos.

Zipi (Raúl Rivas) y Zape (Daniel Cerezo) son dos hermanos muy traviesos a quienes sus padres les mandan pasar el verano en una especie de reformatorio, el Centro Reeducacional esperanza, que es un palacio enorme situado en medio de la nada. No tardan en hacerse amigos de un chico comilón llamado Filo (Fran García) y de otro solitario llamado Microbio (Marcos Ruiz), Micro para los amigos.

Javier Gutiérrez en Zipi y Zape y el Club de la Canica

El director del centro es un tipo muy rígido y estricto llamado Falconetti (Javier Gutiérrez) que tiene a Heidi (Christian Mulas) como mano derecha, un chico que supervisa a los niños y que siempre va acompañado de su fiero perro. Hartos de que a Zape le castiguen todo el rato y de que les traten fatal, los cuatro niños forman El Club de la Canica, al que se unirá Matilde (Claudia Vega), la sobrina de Falconetti. Juntos iniciarán una revuelta nocturna sin saber que están a punto de vivir una aventura a causa de un tablero de juego y unas canicas que encuentra Zape.

Zipi y Zape son dos personajes clásicos del dibujante español Josep Escobar y no es esta la primera película que protagonizan, sí la más moderna y mejor realizada. “Zipi y Zape y el Club de la Canica” es un largometraje que puede atraer tanto a niños como a adultos y que no inventa nada en lo que a argumento se refiere pero que entretiene y está bien hecha. Tiene una buena fotografía y la historia no se entretiene en contar nada que no venga al cuento, sino que tiene una introducción, un nudo y un desenlace muy bien delimitados.

Niños de  Zipi y Zape y el Club de la Canica

La parte del tablero y del misterio está muy bien llevada a cabo aunque, cierto es, los personajes están estereotipados a más no poder. Incluso, para mí, Zipi y Zape están algo suavizados, aunque no eran malos, solamente muy, pero que muy, traviesos, en todas sus aventuras impresas.

Para pasar una hora y media de entretenimiento, se deja ver, además ninguno de los niños resulta repelente, lo que se agradece mucho. Y, para quienes tenemos una edad, al verla nos pueden llegar a la cabeza recuerdos de las películas de Parchís, por ejemplo.

Lo dicho, entretenida.