Criaturas Celestiales: Amistad obsesiva, imaginación excesiva

Poster de Criaturas Celestiales

Título original: Heavenly Creatures.
País: Nueva Zelanda, Alemania.
Año: 1994.
Director: Peter Jackson.
Guión: Frances Walsh, Peter Jackson.
Reparto: Melanie Lynskey, Kate Winslet, Sarah Peirse, Simon O’Connor, Diana Kent, Clive Merrison, Jed Brophy, Peter Elliott, Gilbert Goldie.
Duración: 99 minutos.

Pauline Parker (Melanie Lynskey) es una adolescente introvertida que vive en Nueva Zelanda con sus padres, hermana y abuela en la casa de huéspedes que regentan. No tiene amigos y siempre se aisla en el colegio. Eso cambia cuando llega Juliet Hulme (Kate Winslet) a su colegio, una adolescente inglesa que se muda allí junto a sus padres.

Fotograma de Criaturas Celestiales

Juliet no es como las otras compañeras de Pauline y esta enseguida queda fascinada por la rebeldía de la recién llegada. Enseguida se hacen amigas y descubren que tienen cosas en común además de una imaginación desbordante que acaba siendo excesiva, aunque no a sus juveniles ojos.

Deciden escribir una novela y acaban tomando a sus personajes femeninos como alter egos mientras su amistad empieza a ser vista como peligrosa por parte de sus progenitores. Obsesiva es, ya que cuando no se les permite verse por acuerdo de los padres de ambas, deciden que deben pasar a la acción y evitar que las separen.

Basada en hechos reales, concretamente en los diarios que sobre su amistad con Juliet escribió Pauline Parker, “Criaturas Celestiales” narra una relación que se salió de lo sano cuando las dos chicas protagonistas decidieron que debían acabar con todo escollo para mantener su amistad aunque eso supusiera tener que matar.

Melanie Lynskey y Kate Winslet en Criaturas Celestiales

Es un drama con momentos de fantasía y alguno cómico también, que se hace un poco largo pero que se deja ver. Sus mayores virtudes son las interpretaciones de las recién llegadas Melanie Lynskey y Kate Winslet, la carrera de esta segunda después fue bastante meteórica, así como el desarrollo del cambio en ambas chicas, si no tanto en Juliet sí en Pauline. Eso hay que agradecérselo al guión firmado por el propio director y su mujer y colaboradora habitual Frances Welsh, que fue nominado al Oscar.

Gracias a esos momentos de fantasía a los que me refería, hay unos sutíles efectos especiales que sirven como complemento perfecto a la excesiva imaginación de las protagonistas.

No está mal.