La Rosa Púrpura de El Cairo: El cine dentro y fuera de la gran pantalla

Poster de La Rosa Púrpura de El Cairo

Título original: The Purple Rose of Cairo.
País: Estados Unidos.
Año: 1985.
Director: Woody Allen.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Mia Farrow, Jeff Daniels, Danny Aiello, Stephanie Farrow, Irving Metzman, David Kieserman, Zoe Caldwell, Edward Herrmann, John Wood, Deborah Rush, Van Johnson.
Duración: 80 minutos.

La vida de Cecilia (Mia Farrow) es aburrida. El país está en crisis y a duras penas logra mantener su trabajo de camarera, que le provee la mayor parte de sus ingresos porque su marido Monk (Danny Aiello), lleva tiempo parado y no hace nada porque la situación de ambos mejore. Es más, se dedica el día a jugar con sus amigos, a estar con otras mujeres y a tratar mal a su esposa, que está harta de que la maltrate.

Mia Farrow en La Rosa Púrpura de El Cairo

El único consuelo de Cecilia es ir al cine, el único que hay en su barrio de Nueva Jersey donde ponen “La Rosa Púrpura del Cairo”, una comedia romántica que se transforma de forma increíble la quinta vez que la mujer va a verla. Y es que Tom Baxter (Jeff Daniels), personaje del filme, sale de la pantalla dejando a todos patidifusos en la sala y llevándose a Cecilia en volandas porque dice estar prendado de ella.

Ese sentimiento es mútuo pero Tom es ficticio, no sabe nada de la vida más allá de su experiencia como personaje de esa película. El productor de la película se lleva al actor que interpreta a Tom, Gil Shepherd (Jeff Daniels), a Jersey para encontrarle y no le cuesta ya que Cecilia le confunde con Tom y este le tiene que explicar quién es.

Al final la protagonista acabará con dos pretendientes que tienen la misma apariencia mientras su marido le advierte que por mucho que se quiera marchar la vida real es esa y no la de las películas.

Jeff Daniels y Mia Farrow en la Rosa Púrpura de El Cairo

Amena es “La Rosa Púrpura del Cairo”, una película que muestra el cine dentro del cine además de una visión idealizada del mismo, pero al fin y al cabo ¿quién no ha pensado alguna vez que determinas cosas podrían ser como en las películas? En el fondo el guión de Woody Allen habla de el peligro que eso entraña y lo hace a través de su personaje principal, una mujer que nunca se ha arriesgado a nada hasta que lo hace pero cuya inocencia no le permite ver más allá de lo que parece querer ver. Su refugio, el cine, como si este pudiera cambiar su situación, aunque dados los hechos podría hacerlo, pero en eso no me meto para no spoilear. Prueba de esto que digo podría ser el final del filme.

Hay ilusión y romance en “La Rosa Púrpura del Cairo”, pero para mí lo mejor reside en lo que sucede en la pantalla grande, el cine dentro del cine, en algo que se podría calificar de ciencia ficción porque los personajes de la película coprotagonizada por Tom no saben qué hacer y acaban improvisando y todo, lo que hace que la trama secundaria del filme resulte incluso más interesante que la principal.

Fotograma de La Rosa Púrpura de El Cairo

Amena, ya digo, que en hora y veinte de metraje no se podía esperar menos.