Alberto Marini, director de Summer Camp: “Queríamos establecer una mitología novedosa en una saga establecida”

Alberto Marini lleva muchos años en el cine pero hasta ahora no se había lanzado a la dirección. A FANT llegó con su ópera prima, “Summer Camp” bajo el brazo, “orgulloso y emocionado de poder estar en el festival ya que desde chaval he sido un freak del género”.

De mayor el italiano quería ser “veterinario o director de películas de miedo”. Aunque no dude en decir que lo que más le gusta  es escribir, está muy contento de poder haber hecho realidad su sueño original. Ello se lo agradece a su amigo Jaume Balagueró, con el que lleva años colaborando, ya que por él “llegó la financiación para el proyecto”.

Como aficionado al cine de terror, y dentro de él a las películas de campamentos, con “Summer Camp”, él y su coguionista decidieron ofrecer una mitología novedosa dentro de una saga establecida con el fin de entretener y divertir. “Me gustan los infectados y los hombres lobo por su control del instinto, así que con elementos de ambos trabajaron”, explicó. Asimismo, quisieron dotar al largometraje de giros para sorprender al espectador, “no solo escenas de gente corriendo”.

Alberto Marini en FANT 2016

Alberto Marini en la presentación de “Summer Camp”. Imagen: FANT

Por lo que demandaban las escenas físicas del filme, y la experiencia de primera mano que él ha vivido en los rodajes en los que ha estado (como que una actriz hiciera una buena interpretación pero resultara ridícula corriendo), “el casting se hizo en dos niveles, el de actuación y el físico”. Con Andrés Velencoso o tuvieron fácil, fue el único de los protagonistas que hizo el casting en Barcelona y les convenció cuando “se tiró contra la pared y cayeron todos los posters”. Los otros tres actores hicieron su casting por Skype.

Su presupuesto, controlado, asciende a millón y medio de euros y se ha financiado gracias a Lionsgate y a la venta internacional, sin ninguna subvención. El rodaje fue de cinco semanas pero durante dos, los actores estuvieron entrenando para sus escenas y ensayando. Ahí decidieron si los actores rodarían determinadas tomas o lo harían sus dobles. Se dio el caso que una de las actrices, Maiara Walsh, quiso rodar una de las escenas que iba a hacer su doble, y es que “los actores se entregaron por completo”, narró Marini.

Sobre el rodaje también explico que se llevó a cabo en una gran casa abandonada en la montaña cerca de Barcelona sobre la que hay un proyecto para convertirla en una casa para colonias de verano. Lo curioso es que aunque se ambiente en verano tuvieron que rodar en pleno invierno por el poco plazo que hubo desde que les dieron luz verde para el proyecto.

Dada la particularidad de la película con el choque del idioma de los personajes entre el inglés y el castellano, quise saber si “Summer Camp” llegaría a las pantallas españolas en versión original pero Alberto Marini explicó que no, que llegará doblada “con un filtro del castellano para que suene algo diferente”. No se han planteado en ningún momento algo que sería un acierto, para mí, para que no queden raros los diálogos, y es que los personajes que hablan en castellano lo hagan en catalán ya que el filme está rodado allí.