FANT 2016: Darling

Poster de Darling

Título original: Darling.
País: Estados Unidos.
Año: 2015.
Director: Mickey Keating.
Guión: Mickey Keating.
Reparto: Lauren Ashley Carter, Sean Young, Brian Morvant, John Speredakos, Larry Fessenden.
Duración: 78 minutos.

Una joven (Lauren Ashley Carter) queda al cargo de una casa de tres pisos en Nueva York. Un trabajo aparentemente sencillo que no debería realizar con dificultad aunque la dueña de la casa (Sean Young) le dice algo que no debería decirle, y es que la chica que tuvo el trabajo anteriormente, murió al caer desde el piso superior.

Lauren Ashley Carter en Darling

La recién llegada no se asusta ante lo que la mujer le cuenta antes de partir de viaje, de hecho aprovecha su soledad en la vivienda para explorarla y acomodarse. No tarda en descubrir en el último piso un estrecho pasillo que nada parece tener con el resto del habitáculo, un pasillo con un suelo normal pero que parece que va a crujir en cualquier momento, con una puerta blanca impoluta que no puede abrir.

La dueña le llama todos los días y cuando la chica pregunta por la puerta la respuesta es que bajo ningún concepto la abra. La chica tendrá ese como el menor de sus problemas porque comenzará a tener vívidas visiones y a escuchar susurros.

Pero sus visiones pasarán de ser vívidas a ser reales y la chica empezará a hacer cosas que probablemente nunca hubiese pensado hacer… ¿o sí?

Fotograma de Darling

Visualmente, quitando esos flashazos que hay a lo largo del metraje que resultan mareantes en su mayor parte, “Darling” está muy bien ya que los planos están muy cuidados y fantásticamente pensados, en especial los del interior de la casa. Además, el blanco y negro los realza mucho, tanto que cuando hay sangre ni siquiera se echa de menos que no haya rojo en la pantalla, las salpicaduras sobre los impolutos azulejos destacan mucho sin más color que los dos mencionados.

Porque “Darling” se vuelve oscura a la par que su protagonista, en un ambiente bastante luminoso, un ambiente interior mejor dicho, porque la Nueva York que se nos muestra, sobre todo de noche, es lúgubre como ella sola.

La fotografía y los planos realzan el largometraje porque la historia se estanca a las primeras de cambio. Chica sola en una casa que parece estar encantada o algo así, original no es. Tampoco está demasiado bien contada ya que está por capítulos y eso me parece una ridiculez ya que se ve a la legua cómo la protagonista va cambiando, para al final descubrirse lo que se descubre.

Imagen de Darling

Sobre la protagonista, Lauren Ashley Carter sí hay que decir que su trabajo lo lleva a cabo a la perfección porque ella, junto a la casa, es la película completa y ese peso la deja lucirse sin prácticamente tener que decir demasiado, porque diálogo en “Darling” no hay mucho.

Visualmente, como digo, está muy bien pero como historia a mí no me ha acabado de convencer.