Sueños de un Seductor: El amor no es fácil

Poster Sueños de un Seductor

Título original: Play it Again, Sam.
País: Estados Unidos.
Año: 1972.
Director: Herbert Ross.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Woody Allen, Diane Keaton, Tony Roberts, Jerry Lacy, Susan Anspach.
Duración: 85 minutos.

Allan Felix (Woody Allen) es un crítico cinematográfico fan de Humphrey Bogart y de la película “Casablanca”, sobre todo, que está destrozado. Lo está porque su mujer Nancy (Susan Anspach) lo abandonó aburrida de su matrimonio de dos años. Allan está alicaído y es por ello que un par de amigos, el matrimonio formado por Linda (Diane Keaton) y Dick (Tony Roberts) Christie intenta ayudarle a conocer a una chica.

Woody Allen y Jerry Lacy en Sueños de un Seductor

No son solo ellos quienes lo hacen sino también Humphrey Bogart (Jerry Lacy), en las conversaciones que tiene con Allan porque el fantasma de Bogie se le aparece para darle consejos sobre citas; aunque Allan también tiene otras conversaciones con su exmujer, sin estar ella presente, siendo un mero objeto de su imaginación que le sirve de catarsis para tratar de superar la ruptura.

Claro que en lo que al amor respecta, Allan es un poco desastre porque en todas y cada una de las citas que tiene se comporta como lo que no es. Pero, finalmente, encontrará de nuevo el amor en una persona que, a priori, estaba fuera de su alcance.

“Sueños de un Seductor” está basada en la obra teatral escrita por Woody Allen y representada en Broadway en 1969 con el mismo reparto, “Play It Again, Sam” (Tócala de Nuevo, Sam), un título que hace referencia al largometraje con el que arranca la película, “Casablanca”, aunque haya alguna más a lo largo del metraje. De teatro, de hecho, tiene bastante, sobre todo en el reducido número de personajes que parecen en escena, siendo Allan el centro de todo.

Diane Keaton y Woody Allen en Sueños de un Seductor

Es una comedia con momentos muy divertidos dada la torpeza del personaje principal y algunas partes de la conversación, aunque también por cosas que hacen otros personajes como esa obsesión de Dick por llegar a un lugar y estar localizable por teléfono.

Buen trabajo actoral, porque aunque Woody Allen siempre haga de él mismo, lo cierto es que lo hace con mucha gracia. Me imagino que tanto él como Diane Keaton tuvieron en la vida real, tal vez las sigan teniendo hoy en día, conversaciones del mismo tipo que las que tienen en la película sus personajes.

Entretenida.