Ocho Sentencias de Muerte, o cómo eliminar a una familia para hacerse con un ducado

Poster de Ocho Sentencias de Muerte

Título original: Kind Hearts and Coronets.
País: Reino Unido.
Año: 1949.
Director: Robert Hamer.
Guión: Robert Hamer, John Dighton.
Reparto: Dennis Price, Alec Guinness, Valerie Hobson, Joan Greenwood, Audrey Fildes, John Penrose.
Duración: 106 minutos.

La madre (Audrey Fildes) de Louis (Dennis Price) pertenecía a la familia D’Ascoyne, siendo la hija del séptimo duque de Chalfont. Pero los D’Ascoyne (Alec Guinness en todos los personajes)  la repudiaron cuando se casó con un cantante de ópera italiano, ya que decidió juntarse por alguien por debajo de su nivel. Al morir su progenitora, Louis decide que es hora de recuperar su lugar en la familia, y planea llegar hasta el ducado acabando con los D’Ascoyne.

Dennis Price en Ocho Sentencias de Muerte

Así, uno tras otro acabarán cayendo de una forma u otra a manos de Louis, que se encontrará con otra encrucijada, ya que Sibella (Joan Greenwood), la mujer que ama, se casa con otro y él acaba acercándose a la mujer de una de sus víctimas, Edith (Valerie Hobson), su cartucho para ascender al ducado.

“Ocho Sentencias de Muerte” se inicia con el protagonista en la cárcel, narrando su historia mientras escribe sus memorias antes de que le cuelguen en la horca. El filme está contado en flashback excepto por su principio y su irónico final, cerca del cual conocemos la razón por la que Louis fue encarcelado, y no tiene mal ritmo pero como hay mucha voz en off en la que el protagonista narra cosas en detrimento de los diálogos, se hace algo pesado.

De todas formas, el guión de este largometraje basado en la novela “Israel Rank: The Autobiography of a Criminal”de Roy Horniman, está repleto de divertidos momentos de comedia negra, que al fin y al cabo es lo que “Ocho Sentencias de Muerte” es, una comedia negra con esa fina ironía típica de los británicos.

Fotograma de Ocho Sentencias de Muerte

Hay que destacar también el buen trabajo tanto de quien llevas casi todo el peso de la narración, Dennis Price, pero también de Alec Guinness en uno de sus primeros trabajos cinematográficos, quien no hace un personaje únicamente sino que se atrevió con ocho.

No es una gran película, bajo mi punto de vista, pero tiene sus momentos y quitando el excesivo uso de la voz en off como decía, se deja ver.