Un Mundo de Fantasía: La fábrica educativa de Willy Wonka

Poster de Un Mundo de Fantasía

Título original: Willy Wonka & the Chocolate Factory.
País: Estados Unidos.
Año: 1971.
Director: Mel Stuart.
Guión: Roald Dahl.
Reparto: Peter Ostrum, Gene Wilder, Jack Albertson, Roy Kinnear, Julie Dawn Cole, Leonard Stone, Denise Nickerson, Dodo Denney, Paris Themmen, Ursula Reit, Michael Bollner, Diana Sowle.
Duración: 100 minutos.

Tras años de ausencia, el confitero Willy Wonka (Gene Wilder) se prepara para salir a la palestra por un concurso organizado para que cinco niños y sus acompañantes visiten su fábrica, un edificio situado en el pueblo en el que vive el pequeño Charlie Bucket (Peter Ostrum), un crío de familia muy pobre que sueña con lograr ese billete dorado escondido en una de las chocolatinas Wonka. Bueno, en cinco de ellas repartidas por el mundo.

Jack Albertson y Peter Ostrum en Un Mundo de Fantasía

Charlie es agraciado junto con otros cuatro niños, todos muy diferentes, de hecho el protagonista nada tiene de consentido, maleducado, glotón o adicto a la televisión. Charlie es un niño amable que ayuda a su familia, su madre y sus cuatro abuelos, a salir adelante que no conoce qué es el egoísmo.

Willy Wonka abre su fábrica para hacer un tour guiado a los cinco niños y a sus acompañantes, el abuelo Joe (Jack Albertson) es quien acompaña a Charlie, pero la visita no es como ninguno de ellos había imaginado… Tal vez sí como el señor Wonka la había predicho. ¿Ganará alguien el premio de chocolate para toda la vida que promete el extravagante Wonka?

Roald Dahl se encargó de guionizar su propia novela, “Charlie y la Fábrica de Chocolate” (Charlie & The Chocolate Factory) para la primera adaptación cinematográfica de la misma que, siendo cuando se realizó, tiene unos efectos y escenarios bastante bien conseguidos (menos el final del ascensor). Lo mejor de todo es la retranca que se gasta la historia, porque el señor Dahl no se cortaba a la hora de escribir aunque fueran mal llamadas historias infantiles.

Fotograma de Un Mundo de Fantasía

Por medio de los simpáticos Oompa Loompa y sus canciones, porque en “Un Mundo de Fantasía” hay algunos números musicales, se da toda una lección de moralidad a cuenta de lo que pasa con los visitantes a la fábrica de Wonka, siendo el más glorioso de todos el dedicado directamente a los padres.

No es que sea una película memorable aunque se deja ver a pesar de que, lo mejor, lo que ocurre en la fábrica es lo que menos metraje tiene. Gene Wilder, eso sí, cumplió en el papel del misterioso, extravagante y encantador, en todos los sentidos, señor Wonka.