La Mujer del Año: Carrera profesional versus matrimonio

Poster de La Mujer del Año

Título original: Woman of the Year.
País: Estados Unidos.
Año: 1942.
Director: George Stevens.
Guión: Ring Lardner Jr., Michael Kanin.
Reparto: Spencer Tracy, Katharine Hepburn, Fay Bainter, Reginald Owen, Dan Tobin, William Bendix, Minor Watson, Gladys Blake.
Duración: 114 minutos.

Sam Craig (Spencer Tracy) es un periodista deportivo rival de quien trabaja en la sección internacional de su periódico en Nueva York, Tess Harding (Katharine Hepburn). En su diario no quieren líos entre ambos porque se ponen finos a través de sus respectivas columnas, por lo que Sam decide invitarla a un partido de béisbol. Allí empezará su rápido enamoramiento, lo que en un muy breve período de tiempo Sam decidirá pedirle a Tess que se case con él. Y ella, claro, acepta.

Spencer Tracy y Katharine Hepburn en La Mujer del Año

Nada sale como Sam había planeado, ni la boda, ni su noche de bodas, ni su vivienda conjunta ni mucho menos el inicio del matrimonio que se tambalea nada más arrancar. Y es que Tess no es una mujer cualquiera, es una mujer trabajadora apasionada por su trabajo en el que sobresale porque, como hija de diplomático, conoce muy bien lo que se cuece por Europa y de ahí que le pidan su experta opinión hasta en la radio.

Involucrada en muchas causas, Sam llega a casa y no se encuentra a la esposa que desea por lo que no tarda en replantearse si ha tomado la decisión correcta o se ha precipitado.

El mensaje de “La Mujer del Año” es algo contradictorio ya que por una parte se ensalza la figura de una mujer excepcional entregada a su trabajo y a otras causas, mientras que por otra se tira por tierra su figura, simplemente por no saber cocinar ni hacer nada que una esposa debería saber hacer. Claro que el filme de George Stevens se realizó en el año 1942, cuando Europa estaba en plena Gran Guerra y cuando el papel de la mujer no solo en el viejo continente sino también al otro lado del charco se limitaba a ser esposa y madre, principalmente.

Pero a pesar de esa visión que para nuestra época debería estar más que obsoleta, tristemente no es así en todos los casos, el guión de “La Mujer del Año” está realizado desde el punto de vista de un hombre que acaba hablando de extremos, porque ese mensaje al que me refería los tiene, para darse cuenta de que el amor de su vida puede ser feliz haciendo lo que hace, su profesión, y hacerle feliz a él siendo su esposa. Dicho así suena machista pero me remito de nuevo al año de realización del largometraje, valiente también por mostrarnos a una mujer trabajadora con metas más allá de las habituales y adelantada a su tiempo.

Fotograma de La Mujer del Año

No está mal la película, se sigue con interés la historia a pesar de que fácilmente se ganan el amor el uno del otro y esa parte podría haberse alargado algo más. Mucho mérito se lleva siempre Katharine Hepburn cuando se habla de ella pero, aunque ciertamente era buena actriz, el señor Spencer Tracy era de esos actores que con su presencia llenaban la pantalla con miradas, gestos y formas de decir sus diálogos. Aquí no fue menos y su química con Hepburn brilló en pantalla en la primera de las nueves películas que hicieron juntos entre 1942 y 1967, año de la muerte de él.

Anuncios