La La Land: Un romance musical con olor a los de antaño

Poster de La La Land

Título original: La La Land.
País: Estados Unidos, Hong Kong.
Año: 2016.
Director: Damien Chazelle.
Guión: Damien Chazelle.
Reparto: Emma Stone, Ryan Gosling, John Legend, Callie Hernández, Jessica Rothe, Sonoya Mizuno, Rosemary DeWitt, Terry Walters, J. K. Simmons, Damon Gupton.
Duración: 127 minutos.

Invierno, 29 grados centígrados. La carretera en Los Ángeles es tan infernal como siempre y hace casi el mismo calor que todos los días. Una flashmob en la que los conductores salen de sus vehículos a cantar y a bailar nos devuelve a la vida real en la que la joven Mia (Emma Stone) ensaya para una audición que tiene, ya que es una aspirante a actriz, le saca el dedo a un conductor impertinente. Ese joven no es otro que Sebastian, un pianista virtuoso amante del jazz cuyo sueño es comprar un local para montar allí su propio club.

Fotograma de la La Land

Las vidas de Mia y Sebastian se cruzarán dos veces más, una de malos modos y otra en la que saltarán chispas. Ambos viven en la ciudad de las estrellas esperando una oportunidad para cumplir sus sueños que no parece llegar, pero al menos se tienen el uno al otro. Claro que llega un momento en el que sus sueños empiezan a chocar y, ante ello, deberán empezar a plantearse ciertas cosas.

Damien Chazelle demostró en “Whiplash” que, a pesar de su juventud, sabe de lo que habla y que es un director, y guionista, a tener muy en cuenta por su buen hacer. En “La La Land” nos presenta un musical con historia romántica con cierto olor a los largometrajes del género que se hacían antaño, ya desde el inicio con el logo del estudio eso se deja ver, pero modernizado, claro, en otros aspectos.

No cantan tanto como me imaginaba, pero sí es de esas películas en las que la gente se pone a bailar y a cantar casi sin motivo, así es en algunas partes de la película, pero cierto es que las escenas con música están muy bien orquestadas para resultar vistosas con planos extraordinarios, aunque para mí a veces pecan de falta de naturalidad (dentro de la naturalidad que cabe esperar de las mismas, claro).

Emma Stone y Ryan Gosling en la La Land

La banda sonora está bastante bien, aunque la voz de Ryan Gosling no es de esas que den pie a decir “qué bien canta este chico”, la de Emma Stone sí, pero es que ella, en mi opinión, es el alma de esta película porque a Gosling, sinceramente, se lo come desde la forma es decir sus frases hasta en el lenguaje corporal, porque ahí es donde la expresiva Emma choca con el estático Gosling, un actor que me gusta pero que reconozco que en esta película no le veo tan bien como en otras que ha hecho. Bien lo hace, pero le falta chispa creo yo.

No es “La La Land” el peliculón tampoco que están pintando. De las 221 nominaciones (ahí es nada) que ha tenido en la temporada de premios, se ha llevado 172, incluyendo seis de los Oscar a los que estaba nominada, entre ellos los de Mejor Actriz, Mejor Director y Mejor Diseño de Producción, puesto que esta es impecable. Es un filme que está bien, muy bien realizado y bien contado que tiene algunos homenajes y escenas directamente sacadas del baúl de los recuerdos, léase de otros filmes clásicos del género musical.

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