FANT 2017: Sweet, Sweet Lonely Girl

Fotograma de Sweet, Sweet Lonely Girl

Adele (Erin Wilhelmi) es una joven a la que su madre manda a casa de su tía para que le haga los recados y le ponga la comida para que así pueda contribuir a la economía doméstica y ayudar a la anciana. Su tía lleva años recluida en la casa victoriana en la que vive y no deja que Adele la vea. Esta se hace amiga de Beth (Quinn Shephard) una chica que es todo lo contrario a ella, lo que tal vez le provoque aún más curiosidad y que se enamore a pesar de que la lleve por unos caminos poco sanos. Pero algo esconde la casa.

“Sweet, Lonely Girl” está bastante bien hecha en lo que a planos, estética y uso de música se refiere pero, en mi opinión, su argumento hace aguas de la forma en la que está contado para resolver su final en apenas unos minutos cuando el espectador ya se ha dado cuenta de lo que estaba realmente pasando hacía rato. Al menos, no creo que sea evitable pensar mientras se visiona que Adele está siendo manipulada inconscientemente. De ahí que la supuesta sorpresa final no consiga serlo.

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