Poster de Extraños en un Tren

Título original: Strangers on a Train.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1951.
Director: Alfred Hitchcock.
Guión: Raymond Chandler, Czenzi Ormonde.
Reparto: Farley Granger, Robert Walker, Ruth Roman, Patricia Hitchcock, Leo G. Caroll, Laura Elliott, Howard St. John, Norma Varden.
Duración: 101 minutos.

Guy Haines (Farley Granger) es un tenista reconocido en un tren por Bruno Antony (Robert Walter), quien le empieza a dar bastante conversación. Al principio Guy se muestra un poco receloso pero al final acaban conversando de forma distendida. Bruno, que se sabe la historia de Guy con su mujer Miriam (Laura Elliott) de la que quiere divorciarse y de su amante Anne (Ruth Roman), le hace una proposición: él se encarga de su problema, Miriam, si Guy se deshace del suyo, que es su padre al que no traga.

Guy se baja en su estación y va a ver a Miriam pero su charla a cuenta del divorcio no va nada bien. Inmediatamente llama a su amante y le dice que la estrangularía para poder estar al fin con ella. Y Miriam muere… Es asesinada, en realidad, por Bruno que le dice a Guy que ha cumplido su parte del plan, pero este le responde que nunca tomó eso en serio.

Farley Granger y Robert Walker en Extraños en un Tren

Con Guy convertido en el principal sospechoso, Bruno acabará inmiscuyéndose en su vida en un claro acoso y Guy, con ayuda de Anne y de la hermana de esta Babs (Patricia Hitchcock) tratará de que la policía detenga al hombre correcto.

Basada en la novela de Patricia Highsmith del mismo nombre, Alfred Hitchcock dotó a “Extraños en un Tren” de numerosos detalles muy bien pensados para mostrar al espectador las cosas como ese reflejo de las gafas a través del cuál se ve el asesinato de Miriam. También logró, como siempre hacía todo sea dicho, dotar a varias escenas de una tensión enorme incluso sin que en ellas hubiera apenas diálogo alguno, como toda la secuencia de la feria.

Ciertamente “Extraños en un Tren” tiene un argumento interesante y un malo, Robert Walker, que en ocasiones recordaba, salvando las distancias, al personaje de Robert Mitchum en la gran “La Noche del Cazador” (The Night of the Hunter); pero tengo que ponerle pegas. No voy a meterme con el título, que hace que pienses que la acción se va a desarrollar en un tren cuando realmente no es así, pero sí con ciertas partes de la historia en la que se podrían haber centrado más para ir al grano en vez de mostrar un eterno partido de tenis que se hace pesado para llegar al desenlace, o dejar muy coja la historia de Bruno y el por qué de querer ver a su padre muerto.

Fotograma de Extraños en un Tren

Tal vez no fuera necesario ahondar en la psique de Antony porque ya con su discurso se nota que algo no va bien en su cabeza, pero ¿de dónde sale ese afán por querer usar el asesinato como plan para acabar con su problema?

Quitando algún momento sobrante o recortable, “Extraños en un Tren” se deja ver y es una buena muestra del buen hacer de Hitchcock como director gusten más o menos sus películas. Y, si os lo preguntáis, el director sí hace uno de sus cameos.

Poster de Anaconda

Título original: Anaconda.
País: 
Estados Unidos, Brazil, Perú.
Año: 1997.
Director: Luis Llosa.
Guión: Hans Bauer, Jim Cash, Jack Epps Jr.
Reparto: Jennifer López, Ice Cube, Jon Voight, Eric Stoltz, Jonathan Hyde, Owen Wilson, Kari Wuhrer, Vincent Castellanos, Danny Trejo.
Duración: 89 minutos.

Un equipo de documentales se embarca en el Amazonas para ir en busca de una tribu en lo que será el primer trabajo de la graduada en cine Terri Flores (Jennifer López). Ni ella, ni el cámara Danny Rich (Ice Cube), ni el presentador Warren Westridge (Jonathan Hyde), ni el doctor especialista en esos temas Steven Cale (Eric Stoltz) o las tres personas más que van a bordo, pensarán que la buena obra que hacen, recoger a un tipo llamado Paul Serone (Jon Voight) que se ha quedado sin embarcación en el río, se convertirá en su peor pesadilla.

Fotograma de Anaconda

Con un miembro del equipo herido y los demás queriendo llevarle a un hospital, Serone les indica un camino que no les llevará hasta su destino sino a encontrarse con una anaconda enorme que se las hará pasar canutas y que el hombre quiere atrapar porque, según dice, le darán un millón de dólares por ella. Aunque, en el fondo Serone causa más peligro que la propia Anaconda porque es un verdadero psicópata.

Podría decirse que “Anaconda” es un filme de terror aunque miedo no da, ni siquiera el bicho está bien hecho y tampoco impone tanto. La estrella de esta flojita película no es ella, desde luego porque apenas aparece, sino un Jon Voight haciendo de malo que sí que da cosa. Otro punto a favor de la película es la fotografía que, la verdad, está bastante bien. Por lo demás los personajes no son demasiado interesantes y hay detalles que se lanzan que para el desarrollo de la película no importan lo más mínimo porque tampoco se desarrollan. Uno de ellos es la relación de Serone con otro personaje del filme, pero si para entonces no te has cuenta de sus intenciones apaga y vámonos.

Jennifer López y Ice Cube en Anaconda

Las he visto peores pero “Anaconda” es floja, como digo, y además cuando parece que ha acabado, resulta que llega el final verdadero y la verdad tampoco es que aporte mucho más que el que parecía el final del metraje. Por cierto, atención a dos cosas: la cascada en la que el agua sube en vez de bajar y el guiño final de Paul Serone.

Vista una vez, suficiente.

Poster de Canción de Cuna para un Cadáver

Título original: Hush… Hush, Sweet Charlotte.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1964.
Director: Robert Aldrich.
Guión: Henry Farrell, Lukas Heller.
Reparto: Bette Davis, Olivia de Havilland, Joseph Cotten, Agnes Moorehead, Victor Buono, Cecil Kellaway, Mary Astor, Wesley Addy, Bruce Dern.
Duración: 133 minutos.

Nunca se cogió al asesino, o asesina, de John Mayhew (Bruce Dern), quien murió en una fiesta en la mansión de Sam Hollis (Victor Buono) minutos después de decirle a su amante Charlotte Hollis (Bette Davis) que no iba a huir con ella y que se quedaba con su mujer Jewel (Mary Astor). Todos pensaron que Charlotte fue la culpable ya que descubrió el cadáver, y ella siempre pensó que su padre se cargó a su amado, cortándole la cabeza y la mano derecha.

Años después, la misma mansión está a punto de ser derruida y Charlotte, ya cincuentona, se niega a irse. En el lugar todos piensan que está loca a excepción de su fiel sirviente Velma (Agnes Moorehead). Para ayudarla a lograr su objetivo de quedarse con su casa y sus tierras, Charlotte trata de que su prima Miriam (Olivia de Havilland) vaya allí y hable con quien tenga que hablar. Y esta, a pesar de sus negativas acude al lugar donde el doctor, y viejo amigo de ambas, Drew (Joseph Cotten) también parece apoyar a Charlotte.

Bette Davis y Agnes Moorehead en Canción de Cuna para un Cadáver

Cosas extrañas empezarán a suceder en la casa, al tiempo que Charlotte sigue pensando que John está por allí y Velma empieza a tener algunas sospechas. Y es que Charlotte bien puede estar loca o su comportamiento indicar que vive aterrorizada. La historia, desde luego, es más complicada de lo que parece a simple vista.

“Canción de Cuna para un Cadáver” es una película de terror psicológico, podríamos decir, que está muy bien hecha contando con brillantes planos y un buen uso de las sombras para meternos en el ambiente de esa mansión en la que se desarrolla el 90% del metraje. La música es perfecta aunque eché de menos algún chirrido de puertas.

¿Qué se puede decir de Bette Davis? Que está fantástica en un personaje que tiene altos y bajos en su carácter. Olivia de Havilland cumplió más que bien con lo que le tocó interpretar pero he de decir que Agnes Moorehead simplemente se sale.

Olivia de Havilland y Joseph Cotten en Canción de Cuna para un Cadáver

“Canción de Cuna para un Cadáver” tal vez tenga una introducción algo extensa pero nada importa teniendo en cuenta que cuando entra en materia, la tensión que mantiene hasta el final, que es realmente bueno y de hecho lo que se puede querer esperar, es muy alta. De hecho, he de decir que no pude evitar aplaudir con ese final porque, por un momento pensé que las cosas no iban acabar como desearía que lo hicieran y como finalmente acabaron.

Muy recomendable.

Poster de Berlín Occidente

Título original: A Foreign Affair.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1948.
Director: Billy Wilder.
Guión: Billy Wilder, Charles Brackett, Richard L. Breen.
Reparto: Jean Arthur, John Lund, Marlene Dietrich, Millard Mitchell, Damian O’Flynn, Stanley Preger, William Murphy, James Larmore, Peter von Zerneck.
Duración: 116 minutos.

Phoebe Frost (Jean Arthur) es miembro del Congreso de Estados Unidos por el estado de Iowa (que no Yoga como doblan en la película…) y junto a un grupo de congresistas hombres de otros estados viaja a Berlín después de la Segunda Guerra Mundial con la tarea de estudiar la moral de los soldados allí destinados.

jean-arthur-john-lund-marlene-dietrich-berlin-occidente

Uno de esos soldados es el Capitán John Pringle (John Lund) quien como que no quiere la cosa acabará investigando junto a la congresista a la mujer alemana con la que tiene un romance secreto, la cantante de cabaret Erika Von Schluetow (Marlene Dietrich), de quien se cree, y Phoebe está convencida, que simpatizaba con los nazis, en especial con el huido pez gordo de la Gestapo Hans Otto Birgel (Peter von Zerneck).

John tratará por todos los medios de desviar la atención de Phoebe para que no se entere de lo suyo con Erika, por lo que la conquistará y la mujer, muy recta y con el “corazón de hielo” como la ven sus colegas congresistas, enseguida se transformará olvidándose de todo excepto de su amado John. Claro, que el Capitán juega a dos bandas y eso le puede acabar metiendo en más de un lío.

Nominada a dos Oscar, Mejor Guión y Mejor Cinematografía en Blanco y Negro, “Berlín Occidente” es una comedia romántica con algo de intriga y con un título original, traducido sería “Un Asunto Extranjero”, con un claro doble sentido. También hace una función documental, mostrándonos el Berlín destrozado de la postguerra después de que los nazis fueran derrotados y cómo oriundos y soldados vivían allí.

Marlene Dietrich, John Lund y Jean Arthur en Berlín Occidente

Tiene escenas bien pensadas, la de los ficheros es un claro ejemplo, y un guión al que buenos puntos no le faltan, aunque tal vez se exceda algo en su metraje. Es una película simpática que se deja ver y que tiene una excelente fotografía, pero hay algo que no me acaba de cuadrar y es esa transformación forzada del personaje principal, Phoebe, que cambia totalmente su forma de ser cuando John se interesa por ella. No sé, por mucho que se explique que le rompieron el corazón, no acabo de ver esa transformación, no y menos porque es genial que sea congresista, sí, hablamos del año 1948, pero la profesionalidad que nos muestran de ella en la primera escena del filme, acaba desbaratada totalmente.

Poster de ¿Qué fue de Baby Jane?

Título original: What Ever Happened to Baby Jane?
País: 
Estados Unidos.
Año: 1962.
Director: Robert Aldrich.
Guión: Lukas Heller.
Reparto: Bette Davis, Joan Crawford, Victor Buono, Maidie Norman, Anna Lee, Barbara Merrill, Marjorie Bennett, Dave Willock, Ann Barton, Julie Allred, Gina Gillespie.
Duración: 130 minutos.

Baby Jane Hudson (Julie Allred de niña, Bette Davis de mayor) es una especie de Shirley Temple que en 1917 triunfa con sus números de baile y sus canciones, teniendo incluso muñecas hechas a su imagen y semejanza. Pero no deja de ser una niña, y por lo poco que vemos de rebelde carácter a la que su padre Ray (Dave Willock) presiona. El resto de la familia lo componen la madre Cora (Ann Barton) y la hermana mayor Blanche (Gina Gillespie de niña, Joan Crawford de mayor). A ninguna las tratan demasiado bien ni Ray ni Jane, por lo que Cora le hace prometer a Blanche que el día que ella sea el foco de atención trate a su hermana con la amabilidad que a ella le ha negado hasta su progenitor.

Joan Crawford y Bette Davis en ¿Qué fue de Baby Jane?

Años después, ambas hermanas ya entradas en años, comparten casa y Blanche está postrada en una silla de ruedas. Se menciona un accidente, algo que se nos muestra brevemente sin desvelarnos rostro alguno en los créditos iniciales, un coche estampado contra la verja de una casa. Un accidente que parece que fue culpa de Jane quien cuida de su hermana aunque su actitud no suele ser la mejor, como la asistenta Elvira (Maidie Norman) le intenta hacer ver a Blanche.

La culpa y la envidia corroen claramente a Jane que empieza a sembrar el pánico en el interior de su hermana, al mismo tiempo que contrata a un compositor, Edwin Flaff (Victor Buono), para tratar de regresar a la cima en la que un día estuvo. La locura la carcome también poco a poco.

Bette Davis en ¿Qué fue de Baby Jane?

“¿Qué fue de Baby Jane?” se basa en el libro del mismo título escrito por Henry Farrell y es un filme de terror con tintes dramáticos y de intriga. Bette Davis, nominada al Oscar por su interpretación, está inmensa como siempre porque era una grandísima intérprete y además da el miedo que tiene que dar con su personaje, y Joan Crawford está muy bien también logrando expresar mucho con su rostro sin decir nada en ciertas ocasiones. No hubo nominación para ella, pero sí para Victor Buono como Mejor Actor de Reparto por su breve interpretación, no lo entiendo, así como la cinematografía, el sonido y el vestuario de Norma Koch que sí se llevó la dorada estatuilla.

La banda sonora del filme acompaña muy bien de principio a fin lo que se nos muestra con composiciones más alegres en las escenas desarrolladas fuera de la casa de las hermanas Hudson, y más oscuras y tensas en el interior de la misma. La ambientación es soberbia, diría que hay un juego de luces y sombras. Luces, las de fuera de esa especie de casa de los horrores, las luces de la soleada California; sombras las del interior, una mansión oscura con recuerdos de una época pasada que persiguen a ambas protagonistas.

Bette Davis y Victor Buono en ¿Qué fue de Baby Jane?

Me ha gustado “¿Qué fue de Baby Jane?”, un filme bastante duro y dramático en los acontecimientos que presenta hasta su final, donde hay un giro tal vez no tan inesperado como cabía esperar pero que funciona a la perfección. Solo por el repertorio interpretativo, que no de cantante, de Bette Davis ya merece la pena verlo, pero es uno de esos clásicos que hay que ver.

Siempre he dicho que la única película de terror que me ha dado miedo es “Misery”, pero esta también se las trae no solo por lo que sucede o las caras de Bette Davis así como su malévola risa, sino también por esas secuencias tan bien pensadas sea para mostrarnos como Blanche está atrapada dando vueltas como una peonza con su silla de ruedas, plano cenital absolutamente maravilloso, las muñecas de Baby Jane o la apertura o no de las bandejas de la cena.

Muy recomendable.

Álex Angulo

La muerte no descansa, y si ayer informaba de la de James Garner, hoy tengo que hacerlo de la de un paisano, el actor vizcaíno Álex Angulo que perdió la vida ayer por la tarde en un accidente de coche en La Rioja a los 61 años de edad cuando, al parecer, se dirigía a un rodaje. Los bomberos tuvieron que sacar su cuerpo del amasijo de hierros en los que se convirtió su coche, la foto impresiona mucho, y se están investigando las causas del accidente.

Aunque para mí Álex Angulo siempre estará asociado a su personaje de Blas en la serie “Periodistas”, creo que le hace más justicia este pequeño homenaje en mi blog de cine porque al fin y al cabo se dio a conocer para el gran público en ese medio.

Participó en la ópera prima de Álex de la Iglesia, otro paisano, “Acción Mutante” en 1993 aunque mayor fue el bombazo de “El Día de la Bestia” dos años más tarde, del mismo director en el que Álex Angulo hizo un papel protagonista muy relevante por el que además fue nominado al premio Goya al Mejor Actor. No fue su única nominación a los premios del cine español, ya que años pocos años después fue nominado como Mejor Actor Secundario por sus papeles en “Muertos de Risa”, también de Álex de la Iglesia, y en “El Gran Vázquez”.

En su filmografía para la gran pantalla se pueden destacar también títulos como “Hola, ¿estás sola?”, “Así en el Cielo Como en la Tierra”, “Los Años Bárbaros”, “El Laberinto del Fauno” o “Zipi y Zape y el Club de la Canica”. Su último largometraje es de este mismo año, “A Escondidas”, aún sin estrenar.

Pero comentaba lo de su faceta televisiva. Además dela citada “Periodistas”, la más longeva de todas en las que Álex Angulo participó, apareció en “Villarriba y Villabajo”, “Aquí no hay Quien Viva”, “Hermanos y Detectives”, “14 de abril. La República” por la que le otorgaron el premio al Mejor actor de Reparto sus compañeros de la Unión de Actores, y “Gran Reserva. El Origen”.

Un par de veces me encontré a Álex Angulo en Bilbao. La primera hace unos cuantos años en la entrega de unos premios donde aproveché la oportunidad para sacarme una fotografía con él, y la segunda no hace muchos meses en un bar de la ciudad. Siempre me pareció un hombre simpático, también era buen actor. Que en paz descanse.

Imagen: Joan Vidal

James Garner

Ayer falleció uno de los grandes, uno de los más guapos de su época también, James Garner a los 86 años de edad. De nombre real James Scott Bumgarner, nació en el estado de Oklahoma en el año 1928. Antes de ser actor se enroló en la Marina Mercante, fue a la Guerra de Corea donde ganó el Corazón Púrpura y trabajó en el negocio de alfombras de su padre en Los Ángeles donde en el año 1956 inició su andadura como actor en el episodio “Explosión” (Explosion) de la serie Warner Brothers Presents (Warner Brothers Presenta). Su primer largometraje fue ese mismo año, “Al Borde del Infierno” (Toward the Unknown) de Mervyn Leroy.

Hasta su último trabajo en 2010, James Garner compaginó la televisión y el cine. En la pequeña pantalla fue el protagonista de series tan populares en su tiempo como “Maverick” y “Los Casos de Rockford” (The Rockford Files), aunque también se le pudo ver en “Bret Maverick”, “Man of the People” y años después en “Chicago Hope”, “God, the Devil and Bob” o “No Con mis Hijas” (8 Simple Rules… for Dating My Teenage Daughter).

En la gran pantalla, particularmente siempre le recordaré por un gran clásico, “La Gran Evasión” (The Great Escape), ese filme con un impresionante reparto. Pero hizo mucho más como “La Americanización de “Emily” (The Americanization of Emily), el primero de sus tres filmes con Julie Andrews, siendo el segundo la fantástica “¿Víctor o Victoria? (Victor, Victoria). También “Grand Prix”, “Marlowe, Detective muy Privado” (Marlow), “Asesinato en Beverly Hills” (Sunset), “El Romance de Murphy” (Murphy’s Romance) por la que consiguió su única nominación al Oscar, y “Maverick”.

En años más “recientes” protagonizó “Space Cowboys”, “Clan Ya-Ya” (Divine Secrets of the Ya-Ya Sisterhood), “El Diario de Noa” (The Notebook) y “El Último Regalo” (The Ultimate Gift), su última película.

Era muy alto, muy guapo y buen actor. Van quedando menos actores y actrices de una época, James Garner era uno de ellos. Descanse en paz.