Misty Upham

Muchos no sabréis quién era Misty Upham y a decir verdad solamente la conozco de dos películas, pero en ellas dejó huella y por eso he decidido dedicarle un post. Esas dos películas son “Frozen River” y “Agosto” (August: Osage County). En la primera, película independiente de 2008, compartió protagonismo con Melissa Leo ya que los personajes de ambas eran los principales en ese más que recomendable filme. Su interpretación le valió algunas nominaciones a premios de la crítica y a los Independent Spirit Awards, reportándole varios de ellos.

En la segunda, su personaje era más secundario pero Misty Upham era buena actriz y se dejaba notar. Además, no es muy habitual ver a nativos americanos en películas, y ella lo era. También apareció en “Django Desencadenado” (Django Unchained) pero sin acreditar y en la serie de HBO “Big Love”, siendo su último trabajo terminado en “Cake”, que se estrenará el año que viene, y dejando sin finalizar “Crawlspace”.

Lo cierto es que en el mundo del cine no se recordará demasiado a Misty Upham y es una pena porque por esas dos películas que he mencionado al principio ya lo merece, en especial por “Frozen River” que rodó con veintiséis añitos. Porque Upham ha muerto muy joven, a los 32 y hay que esperar a ver qué dice la investigación porque desapareció sin dejar rastro en Seattle a principios de mes y su familia encontró su cuerpo el otro día flotando en el agua.

Descanse en paz.

Imagen: The Hollywood Reporter

Poster de Las Chicas de la 6ª Planta

Título Original: Les Femmes du 6ème Étage.
País: 
Francia.
Año: 2010.
Director: Philippe Le Guay.
Guión: Philippe Le Guay, Jérôme Tonnerre.
Reparto: Fabrice Luchini, Natalia Verbeke, Sandrine Kiberlain, Carmen Maura, Lola Dueñas, Berta Ojea, Concha Galán, Nuria Solé, Annie Mercier, Michèle Gleizer, Camille Gigot, Jean-Charles Deval.
Duración: 106 minutos.

París, 1952. En la sexta planta de un edifico de viviendas viven varias mujeres españolas que abandonaron su país para poder trabajar. Su empleo consiste en limpiar, planchar y cocinar para matrimonios que tienen dinero del edificio. Ellas son Concepción (Carmen Maura), Carmen (Lola Dueñas), Dolores (Berta Ojea) y Teresa (Nuria Solé), que son amigas de Pilar (Concha Galán) que tiene el mismo trabajo que ellas pero que al principio vive en otro lugar.

Fotograma de Las Chicas de la 6ª Planta

El sexteto lo completará la sobrina de Concepción, María (Natalia Verbeke) quien empezará a trabajar para el matrimonio Joubert formado por Jean-Louis (Fabrice Luchini) y Suzanne (Sandrine Kiberlain). María no tardará en convencer a sus jefes de que es buena en su trabajo y se ganará sus simpatías, aunque el señor Joubert la empezará a ver con otros ojos enseguida e incluso se interesará por las demás chicas de la sexta planta, preocupándose de cómo viven, dejándolas usar su teléfono y convirtiéndose en su amigo. Jean-Louis se acercará más y más a María quien le cambia su vida y su forma de ver las cosas completamente.

“Las Chicas de la 6ª Planta” es una agradable comedia costumbrista con toques románticos que a pesar de parecer coral, los personajes principales son sobre todo Jean-Louis y María. Las demás mujeres, porque hombres pocos salen y poco pintan, son secundarias a través de las que vemos cómo podían vivir las españolas que trabajaban en Francia en ese tiempo, sus problemas y las razones de haber dejado a su familia y su país atrás.

Sandrine Kiberlain y Fabrice Luchini en Las Chicas de la 6 Planta

El reparto cumple y la historia entretiene. En definitiva, no está mal “Las Chicas de la 6ª Planta” para pasar un buen rato sin mayores pretensiones, aunque no se puede decir lo mismo de su doblaje, al menos se agradece que la voz de Carmen Maura sea la suya propia.

Recomendable.

Poster de Scoop

Título Original: Scoop.
País: 
Reino Unido, Estados Unidos.
Año: 2006.
Director: Woody Allen.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Scarlett Johansson, Woody Allen, Hug Jackman, Ian McShane, Romola Garai, Carolyn Backhouse, Julian Glover.
Duración: 96 minutos.

La estudiante de periodismo neoyorkina Sondra Pransky (Scarlett Johansson) está pasando el verano en Londres, en casa de su amiga Vivian (Romola Garai). Viendo un truco de magia de un mago estadounidense llamado Sid Waterman (Woody Allen), de nombre artístico Splendini, se le aparece el fantasma del reportero recién fallecido Joe Strombel (Ian McShane), que aprovecha un descuido de la parca para escaparse del barco que, probablemente, le lleve al infierno.

Scarlett Johansson y Woody Allen en Scoop

Strombel le dice a Sondra que investigue a el guapo millonario Peter Lyman (Hugh Jackman) ya que él cree que es el Asesino de la Baraja que está matando en Londres a prostitutas morenas de pelo corto. Ella, con la ayuda de Sid al que embarca en su investigación, se acercará a Lyman perdiendo su objetividad al enamorarse perdidamente de él porque Lyman no da el perfil de asesino.

La segunda aventura europea de Woody Allen es una comedia de suspense que empieza bastante bien aunque el interés por la historia se va diluyendo según pasan los minutos. No está mal la interacción entre los dos personajes principales aunque el guión dista mucho de ser uno de los buenos del cineasta, reservándose las mejores frases para su propio personaje. Esas sí tienen chispa, el resto del guión es más simplón.

Scarlett Johansson y Hugh Jacman en Scoop

No inventa nada nuevo tampoco porque en varias de sus películas ya hay una interacción similar, salvando las distancias, y un misterio de por medio, pero en “Scoop” Allen lo hace todo de manera más simplona. Imaginación tiene sobre todo para poner ese elemento fantástico relacionado con la muerte al que podría haber dedicado un filme íntegro, pero por lo demás esta película me parece bastante olvidable. Los personajes poco aportan y no se crea demasiada intriga tampoco sobre si Lyman es un asesino o no, siendo la resolución del caso muy simplona.

Mejor ver las películas buenas del señor Allen y pasar de las simplonas. “Scoop” es una de ellas.

Poster de La Última Película

Título Original: The Last Picture Show.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1971.
Director: Peter Bogdanovich.
Guión: Larry McMurty, Peter Bogdanovich.
Reparto: Timothy Bottoms, Jeff bridges, Cybill Shepherd, Ben Johnson, Cloris Leachman, Eileen Brennan, Ellen Burstyn, Sam Bottoms, Clu Gulager, Sharon Taggart, Randy Quaid, Bill Thurman, Joe Heathcock, Jessie Lee Fulton.
Duración: 135 minutos.

Sonny Crawford (Timothy Bottoms) y Duane Jackson (Jeff Bridges) son dos amigos que viven en un pueblecito de Texas a principio de los años 50. Ambos tienen novia, aunque el primero pasa bastante de la suya teniendo en cuenta que siempre le ha gustado la novia de su amigo, Jacy Farrow (Cybill Shepherd). Cuando salen suelen ir al cine, que es donde la juventud del lugar va a meterse mano aunque sin pasarse, que eso del pecado lo tienen bastante grabado aunque el despertar sexual no les tarda en llegar.

Timothy Bottoms y Jeff Bridges en La Última Película

Sonny y Duane tienen madre y padre, respectivamente, pero no viven con ellos. Su figura paterna la encuentran en Sam El León (Ben Johnson) dueño de todo el entretenimiento del pueblo: los billares que él mismo regenta, la cafetería en la que trabaja la confidente de Sonny, Genevieve (Eileen Brennan), y el cine del que se encarga la señorita Mosey (Jessie Lee Fulton).

Rompen con sus novias, saben que esas relaciones no eran más que pasajeras, y ahí empiezan a ir separando sus caminos. Sonny inicia una relación con la mujer del entrenador, Ruth Popper (Cloris Leachman), Duane trata de reconquistar a Jacy y al final acaba decidiendo buscarse la vida en otro lugar porque el pueblo no cambia, incluso empeora.

Cloris Leachman y Timothy Bottoms en La Última Película

Basada en la novela de Larry McMurty, “La Última Película” hace un retrato de la juventud y de un lugar concreto en la época en la que se desarrolla. El primer plano, de hecho,  ya dice bastante mostrándonos con un lento barrido lo que se puede encontrar en la calle principal del pueblo. En la lentitud está la cuestión, no sé si será cosa de la versión que he visto, el montaje del director, pero hay planos bastante largos en los que el realizador se tomó su tiempo para mostrar diferentes aspectos de la acción. Y sí, el filme se hace así aburrido.

Lo más destacable para mí, a parte de la fotografía en blanco y negro, es el trabajo de parte del reparto como el protagonista principal, Timothy Bottoms o de secundarios como Cloris Leachman y Ben Johnson, ambos ganadores del Oscar a los mejores actores de reparto, o Ellen Burstyn.

Cybill Shepherd y Ellen Burstyn en La Última Película

Ocho nominaciones tuvo en total “La Última Película”, incluyendo las de Mejor Película y Mejor Director, logrando las dos estatuillas ya mencionadas. No está mal hecha pero a mí me ha parecido aburrida.

Poster de No Nos Moverán

Título original: Won’t Back Down.
País: 
Estados Unidos.
Año: 2012.
Director: Daniel Barnz.
Guión: Daniel Barnz, Brin Hill.
Reparto: Maggie Gyllenhaal, Viola Davis, Oscar Isaac, Emily Alyn Lind, Rosie Pérez, Dante Brown, Lance Reddick, Holly Hunter, Ving Rhames, Bill Nunn, Ned Eisenberg, Marianne Jean-Baptiste.
Duración: 121 minutos.

Jamie Fitzpatrick (Maggie Gyllenhaal) tiene una hija dislexica, Malia (Emily Alyn Lind), y en el colegio de Pennsylvania al que va no le prestan la atención suficiente y Jamie, madre soltera con dos trabajos, no puede permitirse un colegio mejor. Investiga qué hacer para tratar que el Adams, el centro de Malia, sea mejor y convence a la profesora Nona Alberts (Viola Davis), cuyo hijo es un poco retrasado, de aunar fuerzas.

Emily Alyn Lind y Maggie Gyllenhaal en No Nos Moverán

No lo tendrán fácil porque los compañeros de Nona en el Adams son reticentes a ir contra la unión de docentes, que inmediatamente se posicionan contra Jamie y Nona haciéndoles mala publicidad, y tienen miedo a quedarse sin trabajo cuando ni siquiera ponen pasión en lo que hacen. En medio está Michael Perry (Oscar Isaac), docente del centro que inicia una relación con Jamie.

Les intentarán hacer la puñeta pero conseguirán que muchos se posiciones a favor de su propuesta hasta lograr llevarla a Educación. Para entonces su iniciativa se habrá tergiversado con los burócratas afirmando que los que importan son los profesores y no los niños que no pagan ninguna cuota a la unión.

“No Nos Moverán” está basada en los hechos acontecidos en Los Ángeles en 2010 cuando un grupo de padres lucharon a favor de la educación de sus hijos. La historia que narra es bastante interesante y da bastante qué pensar por lo que nos muestra sobre la educación en Estados Unidos.

Fotograma de No Nos Moverán

Lo que más sobresale, principalmente, son las actuaciones de Viola Davis y Maggie Gyllenhaal y las buenas intenciones que tiene la historia. Eso sí, no sé si sería la copia emitida en televisión o un gran fallo de la dirección porque me parece intrigante que los actores quedaran cortados en escenas en las que tenían que hablar.

Recomendable para pasar un rato agradable.

Poster de Ahí os Quedáis

Título original: This is Were I Leave You.
País: 
Estados Unidos.
Año: 2014.
Director: Shawn Levy.
Guión: Jonathan Tropper.
Reparto: Jason Bateman, Tina Fey, Adam Driver, Corey Stoll, Jane Fonda, Rose Byrne, Kathryn Hahn, Connie Britton, Timothy Oliphant, Debra Monk, Dax Shepard, Abigail Spencer, Ben Schwartz, Aaron Lazar, Cade Lappin.
Duración: 106 minutos.

Judd Altman (Jason Bateman) se encuentra a su mujer Quinn (Abigail Spencer) en la cama con otro tío. Poco después su hermana Wendy (Tina Fey) le llama para decirle que su padre ha muerto y que su última voluntad fue que toda la familia se reuniera en casa de los progenitores para, como dicta la religión judía, pasar siete días de duelo sin salir, aunque esto se lo toman muy a su manera.

Jane Fonda y Debra Monk en Ahí os Quedáis

A Judd todo el mundo le pregunta por Quinn, siendo Wendy la única que sabe lo sucedido; esta bastante tiene con aguantar al imbécil de su marido Barry (Aaron Lazar) que está más pendiente de su trabajo que de su familia. Luego está Paul (Corey Stoll) cuyo matrimonio va bien pero con mucho estrés porque su mujer Alice (Kathryn Hahn) quiere tener un hijo y no lo consiguen; y el benjamín Phillip (Adam Driver), que es un inmaduro cuya novia Tracy (Connie Britton), mayor que él, no sabe por qué se ha enamorado del chico. No hay que olvidar a la cabeza de familia, Hillary (Jane Fonda), a la que todos señalan culpable de la disfuncionalidad de su familia por contar todas sus cosas en un exitoso libro.

Tras años sin haber pasado todos el tiempo bajo el mismo techo, y menos durante tantas jornadas, los roces empezarán a aparecer por una cosa u otra pero el reencuentro que los protagonistas tendrán no será solo familiar, y a la fuerza, sino también personal porque en esas siete jornadas de duelo, cada uno acabará examinando su vida tras reencontrarse con viejos amores y fantasmas, o enterándose de ciertas cuestiones que afectarán a su futuro.

Basada en el libro “This is Were I Leave You” (Ahí es Donde os Dejo, sería su traducción exacta) de Jonathan Tropper, encargado de su adaptación para la gran pantalla, “Ahí os Quedáis” es una dramedia sobre una familia disfuncional y sus problemas. Nada nuevo, vaya, que historias similares haberlas haylas. Incluso tiene partes con las que pretende ofrecer un factor sorpresa, pero que el mismo no deja de ser previsible.

Fotograma de Ahí os Quedáis

Eso sí, al filme de Shawn Levy hay que agradecerle varias cosas. En primer lugar los personajes que nos presenta, con Judd a la cabeza porque básicamente lo vivimos casi todo por sus ojos, que son de esos con los que el espectador puede conectar al instante, una pena que no se pudieran desarrollar algo más porque hay partes de su historias que se quedan cortas, pero los trazos generales son suficientes para que les conozcamos y simpaticemos con ellos, o hagamos justo lo contrario porque ¿a quién le puede caer bien el marido de Wendy? Por citar uno.

En segundo lugar el guión que está bastante bien al mezclar correctamente la carga dramática que tiene “Ahí os Quedáis” con los golpes de comedia que no deja de haber desde que se inicia el filme. Por último el uso de la música, que la banda sonora acompaña bien a las imágenes.

No será original, no sorprenderá tampoco pero la mezcla de lo que he mencionado sumados a la química del reparto hacen que “Ahí os Quedáis” deje un buen sabor al verla. Sí que cambiaría una cosa del final respecto a la historia de Wendy pero bueno.

Tina Fey y Jason Bateman en Ahí os Quedáis

Me ha gustado, me parece que su historia va de buen rollo y al acabar el pase de preestreno que vi, me quedé con una sonrisa en los labios y, a veces eso es más que suficiente. Recomendable.

Poster de El Club de los Cinco

Título original: The Breakfast Club.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1985.
Director: John Hughes.
Guión: John Hughes.
Reparto: Judd Nelson, Molly Ringwald, Anthony Michael Hall, Emilio Estevez, Ally Sheedy, Paul Gleason, John Kapelos.
Duración: 90 minutos.

Por diferentes razones, cinco alumnos son obligados a pasar ocho horas un sábado encerrados en la biblioteca y a escribir un ensayo, por orden del subdirector del centro Richard Vernon (Paul Gleason), sobre quiénes son. Sin, a priori, nada en común ni haberse dirigido la palabra nunca a los cinco no les queda otro remedio que hablar. Ellos son el criminal John Bender (Judd Nelson), la princesa Claire Standish (Molly Ringwald), el cerebro Brian Johnson (Anthony Michael Hall), la chiflada Allison Reynolds (Ally Sheedy) y el atleta Andrew Clark (Emilio Estevez). Así es como se ven ellos, así es como les ven los demás.

Fotograma de El Club de los Cinco

Ocho horas de encierro dan para mucho y entre tomarle el pelo a Vernon, hacer alguna gamberrada, echarse un sueñecito o comer, los cinco acabarán descubriéndose ante ellos mismos y ante sus compañeros con desgarradoras conversaciones en las que acabarán rompiendo con los clichés que les han impuesto, aunque sea por un día.

“El Club de los Cinco” es una película de culto ochentera al menos en Estados Unidos, y lo es por derecho propio. No sé cómo es posible que se la pueda considerar comedia porque a pesar de algunas partes más livianas, sobre todo en su primera parte, es un drama que nos muestra los estereotipos que se viven en los institutos, al menos de Estados Unidos que el cine y la televisión no se han cansado de mostrárnoslos, siendo una auténtica oda contra los mismos, contra los clichés.

Paul Gleason en El Club de los Cinco

Pero la película de John Hughes aborda muchas más cosas como la presión de los progenitores, la dejadez de los mismos a sus hijos, los malos tratos, la influencia de los amigos y el creerse ser algo cuando no tiene por qué ser así solo por el mero hecho de que padres, alumnos y profesores lo piensen. Claro ejemplo de esto es el tira y afloja entre el subdirector y Bender con una amenaza directa del primero sin tapujo alguno.

Probablemente, “El Club de los Cinco” sea la mejor película de instituto que se haya rodado sobre todo por ese muy inteligente guión con el que cuenta pero también porque solamente pone a los cinco jóvenes en un primer plano, siendo los adultos que salen, solamente dos con guión, personajes secundarios que aportan parte de la historia de los adolescentes. Eso sí, la figura de Richard Vernon se contrapone totalmente a la del otro adulto con líneas de guión, quien llama a Brian por su nombre, el conserje Carl (John Kapelos) quien no duda en preguntarle a Vernon qué pensaría de si mismo si tuviera dieciséis años, aunque en cierto modo también deja entrever que no cree que ninguno llegue a ninguna parte.

Reparto de El Club de los Cinco

En definitiva, “El Club de los Cinco” es una maravilla, una joya del cine de los años ochenta, y muy recomendable es incluso decir poco. La he descubierto tarde pero más vale tarde que nunca. Fantástica hasta por su banda sonora.