Poster de El Juez

Título original: The Judge.
País: 
Estados Unidos.
Año: 2014.
Director: David Dobkin.
Guión: Nick Schenk, Bill Dubuque.
Reparto: Robert Downey Jr. Robert Duvall, Vera Farmiga, Vincent D’Onofrio, Jeremy Stron, Billy Bob Thornton, Dax Shepard, Ken Howard, Balthazar Getty, Grace Zabriskie, Emma Tremblay, Leighton Meester, Denis O’Hare, David Krumholtz.
Duración: 141 minutos.

Cuando su madre fallece, el abogado Hank Palmer (Robert Downey Jr.) regresa a su pueblo natal, un pintoresco lugar en el que casi todo el mundo se conoce. Allí se reencuentra con sus hermanos Glen (Vincent D’Onofrio) y Dale (Jeremy Strong), además de con su padre el juez Joseph Palmer (Robert Duvall) con quien no se lleva bien desde hace mucho tiempo y quien lleva ejerciendo la profesión desde hace 42 años.

Fotograma de El Juez

La visita de Hank al lugar pretende ser corta, lo sabe él, lo saben sus hermanos y lo sabe su amor del instituto Samantha Powell (Vera Farmiga) aunque flirtee con él, Pero los planes de Hank se tuercen puesto que a su padre le acusan de haber atropellado a un hombre que pasó por su tribunal y a quien aplicó una pena más bien corta para la que debería haber sido en realidad. El juez acaba detenido pero su enemistad con Hank le hace contratar a un abogado con apenas experiencia de nombre C.P. Kennedy (Dax Shepard) para que le defienda. La cuestión es que el juez no recuerda nada y Hank acabará haciendo que acepte ser su cliente para tratar que, a pesar de las rencillas, su padre quede libre ya que el mayor miedo de este no es ir a la cárcel sino perder su reputación.

“El Juez” es primeramente un buen drama familiar en el que las diferencias entre los dos personajes principales son obvias desde el primer momento. El guión nos permite ir conociendo pequeños trazos de la vida de los personajes del filme de manera que podemos hacernos una idea poco a poco de cómo son y, especialmente, de por qué surgió esa enemistad entre el cabeza de familia de los Powell y su hijo mediano, aunque he de reconocer que me sorprendió porque a pesar de lo que al principio podría parecer, esa enemistad no surgió como da a entender sino que se explica más bien hacia el final del metraje.

Robert Downey Jr. y Vera Farmiga en El Juez

También estamos ante una película con juicio, podríamos imaginarlo teniendo en cuenta el título de la misma, un juicio que no solamente sirve para determinar si Joseph es inocente o culpable sino, como comentaba más arriba, para salvar su reputación que tanto le importa. Pero también es lo que facilita que los “daddy issues” de Hank se vayan desvaneciendo poco a poco y que los Powell traten de arreglar las cosas como familia. A esto contribuyen esas cintas caseras que tanto le gustan al personaje de Dale.

La fotografía de “El Juez” está bastante bien y la música acompaña de buena forma a las escenas. Pero sobresale el guión que salta desde la comedia al drama contribuyendo a que Robert Downey Jr. demuestre lo buen actor que él y lo bien que se mueve entre uno y otro género. Robert Duvall tiene un papel bueno también que borda por su experiencia y edad que consigue mostrar tanto el malhumor con respecto a diversas cosas o personas, como la debilidad por lo que le sucede y el miedo a lo que pueda perder.

Robert Downey Jr., Robert Duvall y Dax Shepard en El Juez

El ritmo de la película es lento a momentos pero llega incluso a emocionar en algunas partes sobre todo por lo que decía sobre el drama familiar, sin ir a la lágrima fácil, no confundamos. Me ha gustado “El Juez” y creo que merece la pena disfrutarla.

Poster de La Isla Mínima

Título Original: La Isla Mínima.
País: 
España.
Año: 2014.
Director: Alberto Rodríguez.
Guión: Alberto Rodríguez, Rafael Cobos.
Reparto: Javier Gutiérrez, Raúl Arévalo, Nerea Barros, Antonio de la Torre, Salva Reina, Manolo Solo, Jesús Castro, Juan Carlos Villanueva, Jesús Carroza.
Duración: 110 minutos.

Cuando dos chicas desaparecen de su casa en un pequeño pueblo andaluz situado en las fotogénicas marismas del río Guadalquivir, los inspectores Juan (Javier Gutiérrez) y Pedro (Raúl Arévalo) son enviados desde Madrid para investigar. En un lugar tan hermético y con problemas laborales de la España de 1980, donde las pintadas a favor de Franco son fácilmente visibles, nadie habla pero el alcohol ayuda a tirar de la lengua a algunos.

Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo en La Isla Mínima

Rodrigo (Antonio de la Torre), el padre de las niñas parece esconder algo y la madre, Rocío (Nerea Barros) encuentra algunas pistas que esconde a su marido pero da a los policías porque probablemente no sabe qué pensar. Lo peor sucede, los cadáveres de ambas son encontrados y Pedro y Juan tratarán por todos los medios de recabar información y encontrar pistas para atrapar al o los asesinos.

Pero ni siquiera el juez Andrade (Juan Carlos Villanueva), encargado del caso, se lo pondrá fácil por lo que acabarán aliándose con un lugareño que conoce los atajos de las marismas, Jesús (Salva Reina), y con un periodista (Manolo Solo) para resolver el asesinato. Todo ello mientras luchan un poco con sus propias historias personales.

“La Isla Mínima” es una de esas películas que para quienes no somos muy aficionados al cine español nos demuestra lo que se puede conseguir si dejan a los creadores hacer. Estamos ante un gran thriller de principio a fin y no solamente porque la historia resulte interesante durante todo el metraje sino porque el guión es sólido y muy bien hilvanado, el uso de la música muy bueno y la fotografía, simplemente, magistral.

Antonio de la Torre y Nerea Barros en a Isla Mínima

Aunque a Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo les estemos más acostumbrados a ver en comedia, hacen una muy buena interpretación de los dos personajes principales del filme, destacando en el mismo a Nerea Barros y al siempre interesante Antonio de la Torre. Pero el paisaje se convierte en un personaje más con los estrechos canales y las no menos estrechas carreteras, las llanuras secas y esos caserones en medio de la nada, sin olvidar de las aves que surcan los cielos por encima de ellos.

La ambientación de una época en la que la democracia parecía estar a prueba en España está más que conseguida así como el retrato de la sociedad que hace y de sus problemas. Por si fuera poco, en “La Isla Mínima” hay persecuciones a pié y en coche, bastantes malos potenciales y un final que deja al espectador pensando.

Fotograma de La Isla Mínima

Muy buena película y, más que recomendable.

Poster de Perdida

Título Original: Gone Girl.
País: 
Estados Unidos.
Año: 2014.
Director: David Fincher.
Guión: Gillian Flynn.
Reparto: Ben Affleck, Rosamund Pike, Carrie Coon, Kim Dickens, Patrick Fugit, Tyler Perry, David Clennon, Lisa Banes, Neil Patrick Harris, Missi Pyle, Casey Wilson, Emily Ratajkowski, Boyd Holbrook, Sela Ward.
Duración: 145 minutos.

En la mañana de su quinto aniversario de boda, Nick Dunne (Ben Affleck) va a pasar un rato al bar que regenta con su hermana melliza Margo (Carrie Coon) pero un vecino le avisa de algo. Nick llega a su casa y ve a su gato fuera de ella y la puerta entreabierta. No tarda en darse cuenta de que algo extraño sucede y es que su esposa Amy (Rosamund Pike) ha desaparecido y en la casa hay señales de lucha.

Ben Affleck y Rosamund Pike en Perdida

Tras llamar a la policía, en su casa se presentan la detective Rhonda Boney (Kim Dickens) y el agente Jim Gilpin (Patrick Fugit). Nick les dice lo que hizo por la mañana y también les introduce en el juego que su mujer, conocida como La Asombrosa Amy por unos libros escritos por sus padres, hace cada aniversario, una búsqueda del tesoro. Las sospechas empiezan a recaer en Nick, quien cuenta con el apoyo incondicional de su hermana, sobre todo cuando el programa de Ellen abbott (Missi Pyle) echa más cizaña al caso, lo que hará que Nick contrate al abogado Tanner Bolt (Tyler Perry), especialista en defender maridos en causas difíciles, para demostrar su inocencia.

“Perdida” está basada en la novela del mismo título, “Gone Girl” en el original,  de quien ejerce de guionista en el largometraje, Gillian Flynn. El filme tiene un inicio prometedor en el que mediante flashbacks y la voz en off de la desaparecida se nos narran determinados hechos de la historia de la pareja protagonista que de perfecta pasa a ser lo contrario. De hecho vemos cómo son realmente el uno y la otra.

La película de Fincher va de thriller que pretende generar dudas en el espectador y tiene una primera hora bastante buena, pero su efecto sorpresa no funciona en mi opinión, tal vez porque hay una pista gorda y unas reacciones que no cuadran para que el espectador empiece a pensar, no muy avanzado el metraje, que lo que aparentemente sucede no es lo que pasa en realidad.

Fotograma de Perdida

Hasta ahí puedo leer porque lo demás sería entrar en spoilers, como el gran título que había pensado para esta entrada y que obviaré para no fastidiarle nada a nadie. Tal vez “Perdida” se haga algo larga aunque no sé qué se le podría quitar porque nada dificulta el ritmo de la historia. Se vuelve rocambolesca antes de alcanzar la mitad y su final es muy frío, con lo cuál la sensación con la que te quedas al final de los 145 minutos de duración, al menos la mía, no es demasiado buena.

Como thriller de intriga que pretende mantener el suspense “Perdida” falla totalmente. Como historia original peca de utilizar una fórmula antes vista pero la película tiene algunas virtudes como son su montaje, la música (extremadamente alta en la escena en la que Nick y Amy se conocen, aunque no sé si será falló de la copia o de que no ajustaron bien en el estudio de doblaje el volumen), algunos momentazos de su guión, que haberlos haylos, y unas interpretaciones más que decentes.

No me ha parecido ninguna maravilla en realidad y le veo más defectos que virtudes. ¿La recomendaría? Sí, a quienes no busquen quedarse boquiabiertos con ningún giro argumental. Tal vez sea muy exigente, lo reconozco, pero una ya ha visto y leído muchas cosas.

Misty Upham

Muchos no sabréis quién era Misty Upham y a decir verdad solamente la conozco de dos películas, pero en ellas dejó huella y por eso he decidido dedicarle un post. Esas dos películas son “Frozen River” y “Agosto” (August: Osage County). En la primera, película independiente de 2008, compartió protagonismo con Melissa Leo ya que los personajes de ambas eran los principales en ese más que recomendable filme. Su interpretación le valió algunas nominaciones a premios de la crítica y a los Independent Spirit Awards, reportándole varios de ellos.

En la segunda, su personaje era más secundario pero Misty Upham era buena actriz y se dejaba notar. Además, no es muy habitual ver a nativos americanos en películas, y ella lo era. También apareció en “Django Desencadenado” (Django Unchained) pero sin acreditar y en la serie de HBO “Big Love”, siendo su último trabajo terminado en “Cake”, que se estrenará el año que viene, y dejando sin finalizar “Crawlspace”.

Lo cierto es que en el mundo del cine no se recordará demasiado a Misty Upham y es una pena porque por esas dos películas que he mencionado al principio ya lo merece, en especial por “Frozen River” que rodó con veintiséis añitos. Porque Upham ha muerto muy joven, a los 32 y hay que esperar a ver qué dice la investigación porque desapareció sin dejar rastro en Seattle a principios de mes y su familia encontró su cuerpo el otro día flotando en el agua.

Descanse en paz.

Imagen: The Hollywood Reporter

Poster de Las Chicas de la 6ª Planta

Título Original: Les Femmes du 6ème Étage.
País: 
Francia.
Año: 2010.
Director: Philippe Le Guay.
Guión: Philippe Le Guay, Jérôme Tonnerre.
Reparto: Fabrice Luchini, Natalia Verbeke, Sandrine Kiberlain, Carmen Maura, Lola Dueñas, Berta Ojea, Concha Galán, Nuria Solé, Annie Mercier, Michèle Gleizer, Camille Gigot, Jean-Charles Deval.
Duración: 106 minutos.

París, 1952. En la sexta planta de un edifico de viviendas viven varias mujeres españolas que abandonaron su país para poder trabajar. Su empleo consiste en limpiar, planchar y cocinar para matrimonios que tienen dinero del edificio. Ellas son Concepción (Carmen Maura), Carmen (Lola Dueñas), Dolores (Berta Ojea) y Teresa (Nuria Solé), que son amigas de Pilar (Concha Galán) que tiene el mismo trabajo que ellas pero que al principio vive en otro lugar.

Fotograma de Las Chicas de la 6ª Planta

El sexteto lo completará la sobrina de Concepción, María (Natalia Verbeke) quien empezará a trabajar para el matrimonio Joubert formado por Jean-Louis (Fabrice Luchini) y Suzanne (Sandrine Kiberlain). María no tardará en convencer a sus jefes de que es buena en su trabajo y se ganará sus simpatías, aunque el señor Joubert la empezará a ver con otros ojos enseguida e incluso se interesará por las demás chicas de la sexta planta, preocupándose de cómo viven, dejándolas usar su teléfono y convirtiéndose en su amigo. Jean-Louis se acercará más y más a María quien le cambia su vida y su forma de ver las cosas completamente.

“Las Chicas de la 6ª Planta” es una agradable comedia costumbrista con toques románticos que a pesar de parecer coral, los personajes principales son sobre todo Jean-Louis y María. Las demás mujeres, porque hombres pocos salen y poco pintan, son secundarias a través de las que vemos cómo podían vivir las españolas que trabajaban en Francia en ese tiempo, sus problemas y las razones de haber dejado a su familia y su país atrás.

Sandrine Kiberlain y Fabrice Luchini en Las Chicas de la 6 Planta

El reparto cumple y la historia entretiene. En definitiva, no está mal “Las Chicas de la 6ª Planta” para pasar un buen rato sin mayores pretensiones, aunque no se puede decir lo mismo de su doblaje, al menos se agradece que la voz de Carmen Maura sea la suya propia.

Recomendable.

Poster de Scoop

Título Original: Scoop.
País: 
Reino Unido, Estados Unidos.
Año: 2006.
Director: Woody Allen.
Guión: Woody Allen.
Reparto: Scarlett Johansson, Woody Allen, Hug Jackman, Ian McShane, Romola Garai, Carolyn Backhouse, Julian Glover.
Duración: 96 minutos.

La estudiante de periodismo neoyorkina Sondra Pransky (Scarlett Johansson) está pasando el verano en Londres, en casa de su amiga Vivian (Romola Garai). Viendo un truco de magia de un mago estadounidense llamado Sid Waterman (Woody Allen), de nombre artístico Splendini, se le aparece el fantasma del reportero recién fallecido Joe Strombel (Ian McShane), que aprovecha un descuido de la parca para escaparse del barco que, probablemente, le lleve al infierno.

Scarlett Johansson y Woody Allen en Scoop

Strombel le dice a Sondra que investigue a el guapo millonario Peter Lyman (Hugh Jackman) ya que él cree que es el Asesino de la Baraja que está matando en Londres a prostitutas morenas de pelo corto. Ella, con la ayuda de Sid al que embarca en su investigación, se acercará a Lyman perdiendo su objetividad al enamorarse perdidamente de él porque Lyman no da el perfil de asesino.

La segunda aventura europea de Woody Allen es una comedia de suspense que empieza bastante bien aunque el interés por la historia se va diluyendo según pasan los minutos. No está mal la interacción entre los dos personajes principales aunque el guión dista mucho de ser uno de los buenos del cineasta, reservándose las mejores frases para su propio personaje. Esas sí tienen chispa, el resto del guión es más simplón.

Scarlett Johansson y Hugh Jacman en Scoop

No inventa nada nuevo tampoco porque en varias de sus películas ya hay una interacción similar, salvando las distancias, y un misterio de por medio, pero en “Scoop” Allen lo hace todo de manera más simplona. Imaginación tiene sobre todo para poner ese elemento fantástico relacionado con la muerte al que podría haber dedicado un filme íntegro, pero por lo demás esta película me parece bastante olvidable. Los personajes poco aportan y no se crea demasiada intriga tampoco sobre si Lyman es un asesino o no, siendo la resolución del caso muy simplona.

Mejor ver las películas buenas del señor Allen y pasar de las simplonas. “Scoop” es una de ellas.

Poster de La Última Película

Título Original: The Last Picture Show.
País: 
Estados Unidos.
Año: 1971.
Director: Peter Bogdanovich.
Guión: Larry McMurty, Peter Bogdanovich.
Reparto: Timothy Bottoms, Jeff bridges, Cybill Shepherd, Ben Johnson, Cloris Leachman, Eileen Brennan, Ellen Burstyn, Sam Bottoms, Clu Gulager, Sharon Taggart, Randy Quaid, Bill Thurman, Joe Heathcock, Jessie Lee Fulton.
Duración: 135 minutos.

Sonny Crawford (Timothy Bottoms) y Duane Jackson (Jeff Bridges) son dos amigos que viven en un pueblecito de Texas a principio de los años 50. Ambos tienen novia, aunque el primero pasa bastante de la suya teniendo en cuenta que siempre le ha gustado la novia de su amigo, Jacy Farrow (Cybill Shepherd). Cuando salen suelen ir al cine, que es donde la juventud del lugar va a meterse mano aunque sin pasarse, que eso del pecado lo tienen bastante grabado aunque el despertar sexual no les tarda en llegar.

Timothy Bottoms y Jeff Bridges en La Última Película

Sonny y Duane tienen madre y padre, respectivamente, pero no viven con ellos. Su figura paterna la encuentran en Sam El León (Ben Johnson) dueño de todo el entretenimiento del pueblo: los billares que él mismo regenta, la cafetería en la que trabaja la confidente de Sonny, Genevieve (Eileen Brennan), y el cine del que se encarga la señorita Mosey (Jessie Lee Fulton).

Rompen con sus novias, saben que esas relaciones no eran más que pasajeras, y ahí empiezan a ir separando sus caminos. Sonny inicia una relación con la mujer del entrenador, Ruth Popper (Cloris Leachman), Duane trata de reconquistar a Jacy y al final acaba decidiendo buscarse la vida en otro lugar porque el pueblo no cambia, incluso empeora.

Cloris Leachman y Timothy Bottoms en La Última Película

Basada en la novela de Larry McMurty, “La Última Película” hace un retrato de la juventud y de un lugar concreto en la época en la que se desarrolla. El primer plano, de hecho,  ya dice bastante mostrándonos con un lento barrido lo que se puede encontrar en la calle principal del pueblo. En la lentitud está la cuestión, no sé si será cosa de la versión que he visto, el montaje del director, pero hay planos bastante largos en los que el realizador se tomó su tiempo para mostrar diferentes aspectos de la acción. Y sí, el filme se hace así aburrido.

Lo más destacable para mí, a parte de la fotografía en blanco y negro, es el trabajo de parte del reparto como el protagonista principal, Timothy Bottoms o de secundarios como Cloris Leachman y Ben Johnson, ambos ganadores del Oscar a los mejores actores de reparto, o Ellen Burstyn.

Cybill Shepherd y Ellen Burstyn en La Última Película

Ocho nominaciones tuvo en total “La Última Película”, incluyendo las de Mejor Película y Mejor Director, logrando las dos estatuillas ya mencionadas. No está mal hecha pero a mí me ha parecido aburrida.