Dos en la Carretera, una fantástica road movie muy arriesgada para su época

Poster de Dos en la Carretera

Título original: Two For The Road.
País: Reino Unido.
Año: 1967.
Director: Stanley Donen.
Guión: Frederic Raphael.
Reparto: Audrey Hepburn, Albert Finney, William Daniels, Eleanor Bron, Gabrielle Middleton, Claude Dauphin, Nadia Gray, Georges Descrieres, Jacqueline Bisset, Judy Cornwell.
Duración: 111 minutos.

El matrimonio Wallace, Joanna (Audrey Hepburn) y Mark (Albert Finney) tienen que acudir a casa del jefe de él, por lo que les toca hacer otro de esos viajes por carretera que llevan haciendo desde el momento en el que se conocieron y enamoraron locamente. Claro que desde aquel entonces, su relación no es lo que era, tanto que la palabra divorcio planea sobre sus cabezas.

Albert Finney y Audrey Hepburn en Dos en la Carretera

Porque Joanna y Mark se conocieron de la manera más tonta en un barco. Él no encontraba su pasaporte y ella le ayudó a dar con él. Después volvieron a cruzarse en carretera y acabaron compartiendo vehículos, bocadillos y habitación.

Sin preocupaciones, con mucho sentido del humor y con una alegría contagiosa vivieron ambos esos días iniciales de su relación. Días que son todo lo opuesto al punto en el que su matrimonio se encuentra años atrás. Entre una época y otra, también les vemos evolucionar en otros viajes para comprender todo el espectro de dicha relación y cómo acaban como acaban.

“Dos en la Carretera” es una fantástica road movie que mezcla la comedia y el drama de una forma estupenda y que para la época en la que se rodó, mitad de los años sesenta, aunque se estrenó en 1967 porque la postproducción se retrasó, fue muy arriesgada. Toda una rareza diría yo, porque el filme de Stanley Donen con maravilloso guión de Frederic Raphael (no exagero, el humor inteligente que rebosa esta película es espectacular) está lleno de flashbacks, que ahora es algo que está a la orden del día, pero en los sesenta no. El tiempo real es la crisis matrimonial, ese viaje que hacen a casa del jefe de Mark, los demás viajes son todo flashbacks.

Fotograma de Dos en la Carretera

Sobre esos viajes, aunque parezca de relleno no lo es en absoluto por el desarrollo de los personajes principales, el tour en el que van con la familia Manchester (sí, el cabeza de familia es el señor Feeney de la serie “Yo y el Mundo” [Boy Meets World]) es, simplemente, delirante.

Al estar contado el grueso de la película mediante saltos al pasado, otro de los puntos fuertes de “Dos en la Carretera” es el montaje realizado por Madeleine Gug y Richard Marden, tan estupendo que hace que sin utilizar efectos típicos para saber en qué época de la narración estamos, es imposible perderse durante la narración visual del largometraje.

La fotografía está muy bien, que ya sabemos que en las road movies tiene que ser uno de los puntos interesantes, y la música compuesta por Henry Mancini (su favorita de todas las que hizo para el séptimo arte) acompaña muy bien a la historia. Una historia que funciona también por el brillante trabajo de quienes, prácticamente, no dejan de salir en pantalla en ningún momento. Audrey Hepburn solía llenar la pantalla en sus películas y aquí lo hizo, claro; y Albert Finney me parece que hizo una interpretación muy contenida que le venía muy bien al personaje, aunque con momentos de soltarse el pelo (no literalmente) de absoluta grandeza. Química no les faltaba y sus personajes lo agradecieron.

Audrey Hepburn y Albert Finney en Dos en la Carretera

Mención especial al vestuario de Audrey Hepburn, en especial, a veces difícil de definir, aunque por el de Albert Finney también se puede comprobar el cambio de posición en la pareja.

Me ha encantado “Dos en la Carretera” y considero un regalo haberla podido disfrutar en pantalla grande y versión original. Recomendable no, imprescindible le va mejor.