Scream 4, los crímenes vuelven a Woodsboro

Título Original: Scream 4.
Año: 2011.
Nacionalidad: EE.UU.
Director: Wes Craven.
Guión: Kevin Williamson.
Reparto: Neve Campbell, David Arquette, Courteney Cox, Emma Roberts, Hayden Pannettiere, Rory Culkin, Marley Shelton, Erik Knudsen, Nico Tortorella, Mary McDonnell.
Duración: 115 minutos.

Cuando el mes pasado escribí la entrada Preparándonos para Scream 4 dije que como saga me gusta. Tengo que añadir que como saga, aunque como dije más de intriga que de terror porque nunca entenderé cómo este tipo de películas pueden asustar a alguien, me encanta. Sí, es mi favorita del género porque cuando una película de terror tiene sus secuelas estas dejan bastante que desear. Para mí “Scream” es la excepción porque he disfrutado mucho con las cuatro películas. Vale, con la tres no tanto como con las demás pero siempre tiene que haber una peor que el resto ¿no?

Pongámonos en situación. Woodsboro, California. Se cumplen diez años de los famosos “Asesinatos de Woodsboro”, de los originales, justamente cuando Sidney Prescott (Neve Campbell) vuelve a su ciudad natal para presentar el libro que ha escrito sobre su experiencia con Ghostface. Si por donde pasaba Jessica Fletcher había un muerto, a la buena de Sid le pasa más de lo mismo, es llegar ella y hala, otro Ghostface más para la colección. A la chica hasta le llaman el angel de la muerte.

Dos chicas del instituto son asesinadas y todo apunta a Ghostface: mismo modus operandi; mismas amenazas telefónicas a alumnas del instituto, a la sobrina de nuestra protagonista (que esta vez no aparece tanto como en los filmes anteriores), Jill (Emma Roberts, hija de Erik y sobrina de Julia) incluida; y unas pruebas muy claras en el coche de alquiler de Sidney.

En las casi dos horas de película hay mucha muerte, mucha sangre (para mí que es la más gore de las cuatro), mucho actor de serie (Neve Campbell, Courteney Cox, Hayden Panettiere, Adam Brody, Anthony Anderson, Kristen Bell, Anna Paquin, Mary McDonnell, Lucy Hale, Shenae Grimes, Aimee Teergarden…) y mucho humor, yo al menos me reí un montón de veces. Y más de lo mismo, mucho más, tanto que hasta la película se ríe de ella y de la saga en más de una ocasión. Y, en definitiva, de esta clase de películas.

Hay que agradecerle al guionista del filme, Kevin Williamson, todas las referencias que hace al género. Ya no sé si es por mi pequeña y sana obsesión con la serie “Perdidos” (Lost) que cuando alguien critica los viajes en el tiempo en un momento de la película, no pude evitar acordarme de la quinta entrega de la serie, y al final cuando el malo dice “no me digas lo que debo hacer” pensé que seguramente lo tradujeron mal y al igual que John Locke lo que quería decir era “No me digas lo que no puedo hacer”.

Frikismos aparte, me ha encantado “Scream 4”. Sí, me parece una buena película de entretenimiento, no se hace larga y engancha. Se sabe lo que se va a ver y lo que te esperas te lo ofrece. Los asesinatos de esta película siguen el patrón de la original y al igual que aquella, no puede dejar de haber un giro “inesperado”. Lo pongo entre comillas porque siempre se sabe que hay un giro y que nada es lo que parece, de hecho debo decir que descubrí al malo antes de tiempo y que, aunque ya me hubiese gustado que fuera Sidney, no es ella (y esto no es spoiler).

El inicio de la película está muy bien, esa forma de empezar es de las señas de identidad de la saga, pero hay algunos gazapos. El primero es que Dewey (David Arquette) era cojo y aquí la cojera brilla por su ausencia, y el segundo es que Ghostface siempre es más alto que quien acaba siendo el malo.

No sé si harán más entregas, espero que no más que nada porque “Scream 4” es un gran broche final para una muy buena saga. Y, como si no lo digo reviento, lo único que da miedo de la película es la cara de Courteney Cox ¡qué malo es el botox! Muy recomendable (la peli no la cara de Courteney).