Tiana y el Sapo: La cocinera, la rana y Nueva Orleans

Poster de Tiana y el Sapo

Título original: The Princess and the Frog.
País: Estados Unidos.
Año: 2009.
Director: Ron Clements, John Musker.
Guión: Ron Clements, John Musker, Rob Edwards.
Reparto: Anika Noni Rose, Bruno Campos, Keith David, Michael-Leon Wooley, Jim Cummings, Jennifer Cody, John Goodman, Peter Bartlett, Jenifer Lewis, Oprah Winfrey, Terrence Howard, Elizabeth Dampier, Breanna Brooks.
Duración: 97 minutos.

El sueño del padre de Tiana era montar un restaurante en su ciudad, Nueva Orleans, pero murió antes de cumplirlo. Su hija mantiene el sueño de su padre a pesar de que para lograrlo deba tener más de un empleo, ya que este le contó de pequeña que está bien pedir deseos a las estrellas pero que hay que trabajar también para lograrlos.

Tiana en Tiana y el Sapo

Cuando el príncipe Naveen llega a la ciudad, la mejor amiga de Tiana, Lottie, está deseosa de conocerlo ya que desde pequeña ha querido casarse con un príncipe y le daba igual tener que besar a una rana si lo lograba. Y es que la madre de Tiana, que trabajaba en casa de Lottie y de su padre Papaíto La Bouff, les leía a ambas el cuento “La Princesa y la Rana”, teniendo su hija muy claro que nunca besaría a una rana.

Pero, nunca digas nunca jamás ya que cuando Naveen aparece se deja engatusar por el doctor Facilier, el señor de las sombras, que hace vudú y le convierte en rana. Cuando Naveen-rana se encuentra con Tiana le pide ayuda y un beso la convierte a ella en rana también.

Fotograma de Tiana y el Sapo

Juntos tratarán de volver a su estad normal mientras se encuentran con la luciérnaga Ray o el caimán Louis, un aficionado a la música que toca la trompeta. Pero Facilier necesita a Naveen para que su plan funcione, plan que no contaré para no spoilear nada, y no dejará de buscar a ambas ranas.

Basada levemente en el cuento “La Princesa Rana” (The Princess Frog) de E. D. Baker, “Tiana y el Sapo” da también una vuelta de tuerca a la historia de los hermanos Grimm también, en la que un sapo se convertía en príncipe, no originalmente al besarlo la princesa como después pasó, al ser la protagonista quien se convierte en rana para vivir una aventura inesperada totalmente con el príncipe y, lógicamente, al enamorarse de él.

Porque la principal virtud de la 49 película animada de Disney no está en su historia, ni tan siquiera en su animación, de lo más tradicional, sino en su escenario. “Tiana y el Sapo” es una historia previsible con las buenas intenciones que siempre suelen tener los filmes de la compañía, pero nos traslada a Nueva Orleans y nos mete de lleno en sus costumbres haciendo mención a la tan importante cultura gastronómica del lugar, no hay que olvidar que el sueño de Tiana es abrir un restaurante y demostrar allí sus dotes culinarias, o a la no menos importante música ya que las canciones tienen el sonido de allí: del jazz, del blues…

Louis en Tiana y el Sapo

Hay luciérnagas cajún, santería y hasta un emotivo funeral típico de la zona. Cierto es que a quien no esté familiarizado con las costumbres de la zona, todo esto le puede pasar desapercibido. Admito que a mi la serie “Treme” me enseñó mucho de eso.

Y, volviendo a la animación, he de decir que siendo tradicional, como la que se hacía hace años, está muy bien sobre todo en las dos oscuras escenas en las que el señor de las sombras lleva la voz cantante: cuando conoce a Naveen y cuando trata de engañar a Tiana. La utilización de colores en ellas y de imaginería es brillante.

Naveen, Tiana y Randy en Tiana y el Sapo

“Tiana y el Sapo” es una buena película. Fue nominada a 3 premios Oscar, concretamente a Mejor Película de Animación y dos veces a Mejor Canción y es que el señor Randy Newman se lució mucho al escribir la banda sonora del filme.

Muy recomendable.